domingo, 17 de agosto de 2008

ELEMENTO SOUNDTRACK: "Have you ever seen the rain" - Creedence Clearwater Revival (Pendulum, 1970)



No sé cuánto llovió este fin de semana, en números al menos...
Acá el clima cambia ostensiblemente. Hoy el frío cala los huesos.

Si algo queda claro es que fue harta agua para el común de la gente que vi correr despavorida como presintiendo una catástrofe.
¿Será que el agua remece a estos capitalinos que no se estremecen con nada a su alrededor? Si es así, entonces vale la pena.
A mi me cargaba la lluvia y no pude evitar el clásico mañoseo del "... diluvio maricón, me sigue pa' todos lados..."

Eso hasta que el mega citadino te hace ver que acá son llorones con estos mini temporales, no lo disfrutan y de seguro es porque ni saben lo que es haber vivido siempre bajo el aguacero. Lo digo en todos los sentidos que a usted se le pueda ocurrir.
Y vi personas corriendo. Y recuerdo a otros que seguro en estas mismas calles se sienten soportando una tempestad en su vida... ¿Qué saben de lluvia, qué saben de temporal, de clima inhóspito permanente, inaguntable?
Quizás por eso, y sólo por eso es que me recordé la letra de esta canción. Tiene más sentido del que muchos creen al oírla.

CREEDENCE CLEARWATER REVIVAL - ¿Has visto alguna vez la lluvia?

Alguien me dijo hace mucho tiempo
Que hay calma antes de la tormenta
Yo sé, ha sido por algún tiempo
Cuando se termina, entonces ellos dicen
Que lloverá en un día soleado
Yo sé, brillando bajo el agua

Yo quiero saber
¿Has visto alguna vez la lluvia?
Yo quiero saber
¿Has visto alguna vez la lluvia
cayendo en un día soleado?

Ayer, y los días anteriores
El sol está frío y la lluvia es fuerte
Yo sé, ha sido así todo mi tiempo
Siempre será, así es como va
A través del círculo, rápido y despacio
Yo sé, no se puede detener, y me pregunto

Yo quiero saber
¿Has visto alguna vez la lluvia?
Yo quiero saber
¿Has visto alguna vez la lluvia
cayendo en un día soleado?

Yo quiero saber
¿Has visto alguna vez la lluvia?
Yo quiero saber
¿Has visto alguna vez la lluvia

cayendo en un día soleado?

domingo, 10 de agosto de 2008

ELEMENTO FEED BACK: Si me quedara un sólo día...

¿Qué es un día en la vida del hombre?
Si nos hiciéramos esa pregunta más seguido, quizás todo sería mucho más simple...
O tal vez no.
Pero aún así me lo cuestioné hoy...

Si me quedara un sólo día, renunciaría a todo lo que me tenga sujeto, comprometido, amarrado, a ratos quieto.
Si me quedara un sólo día, ocuparía la mañana lejos de aquí, entre las paredes del ayer.
Abrazaría a los que están allá, aprovecharía cada segundo sabiendo que no hay más, sin pensar en redimir sino tan sólo entregar.
Me nutriría del cariño de mis mascotas, jugaría con ellas para revivir y heredar aquél estímulo natural.
Si me quedara un sólo día pagaría un boleto de avión con reserva a esta tierra del olvido.
Gozaría del mar iluminado en mediodía por última vez desde la ventana de ese viaje.
Y apenas aterrizara en suelo firme, cumpliría el rito de reírme de la muerte, en alguna suerte de salto al vacío.
Por deporte, por liberación, por abolición del miedo que alguna vez hubo y dejó resabios. Para anunciar que estoy listo...
Si me quedara un solo día fumaría un cigarrillo sin culpa.
Y bien entrada la tarde, llegaría a algún sitio donde haya reunido a mis amigos. Los que lleguen, no los nominales.
Daría una gran fiesta en su honor, agasajaría sus minutos de entrega desinteresada con el mismo grado de “desinterés”, dedicándoles palabras únicas a cada uno, de esas que sientes y nunca dices, porque jamás crees que estás at portas del final.
Si me quedara un sólo día planearía acucioso ese último instante, te raptaría de aquella celebración, excluyéndote de mis apegos para regalarte el epílogo.
Tomaría tu mano y caminaría varias calles recibiendo así la noche. Te compraría cosas simples y tangibles en esa marcha, para que puedas dejar mañana en el baúl de los recuerdos.
Te llevaría al lugar, al banquillo donde te vi por primera vez para sólo decirte cuánto te quiero.
Te regalaría el beso más dulce de todos, ahogaría cualquier reproche con una caricia.
Si me quedara un sólo día esperaría el minuto de la partida recostado sobre tu vientre, con mis párpados cerrándose frente a ese show de luces inalcanzables que alguna vez nos encandiló el aliento.
Y allí, con mi vista en las estrellas, mi mano rozando el pasto húmedo del parque, mi nariz captando tus aromas lejanos, mi oído confundiendo tus latidos permanentes con los míos cada vez más escasos, bajaría el telón de esta comedia en el único escenario que cobija mi júbilo.
Y me iría en paz, con las certezas refrendadas y apegadas al pecho.
Sin temores ni dudas.
Pleno, completo. Libre al fin...

¿Y tú? ¿Qué harías si te quedara un sólo día?

viernes, 1 de agosto de 2008

ELEMENTO SACRÍLEGO: LOS ONCE MANDAMIENTOS PARA DESCUBRIR QUE TU HOMBRE ES UN IMPOTENTE

Musiquilla light -usted busque títulos y artistas, no time for reason- y un lúdico tema para distender, ya que tanto reclaman por los post ficción…
Mucho se quejan sobre este sitio, que está hecho contra las minas –hay tanta página por ahí despotricando contra los hombres que perfectamente podría alzar el estandarte contrario-, que acá reina el prejuicio o la volada personal, que el blog tiene ribetes misóginos, etc. Nada que ver... Es sólo una mirada impersonal y jocosa de la cotidianeidad abismante.
Para muestra un botón.
Por más que la ciencia avance, para las mujeres siempre es todo un tema la eventual potencia sexual de sus parejas. Como si nosotros nos preocupáramos mucho de si algunas de ellas son frígidas o no. Pero están en su derecho a exigir. Más ahora, que parece que les llegó "la despavilada" y venía con yapa...
¡Atención ladys! He aquí algunas señales de esta sección de utilidad pública que les podrán servir en algún momento crucial en que la hora y media en el baño arreglándose no tenga "mucho premio":

1. Si en la primera, en la segunda y hasta en la tercera cita terminan en la cama y él te abraza y te dice… “mejor hagámonos cariñitos y nos quedamos dormidos. ¿No es más bello así?”

2. Si cada vez que le haces una performance bailable, con luces bajas, música ad hoc y ropa sexy, enciendes las luminarias y te fijas que tiene una prominente cara de… angustia.

3. Si el preámbulo amatorio dura una hora, una hora y media, dos horas….

4. Si ingresas a su PC, entras a la página de google y la teclear la letra “v” en el buscador aparece la palabra “viagra” en el menú de opciones.

5. Si en su guía de Páginas Amarillas tiene marcado más de cinco urólogos con lápiz rojo

6. Si le encuentras una boleta de más de 25 lucas de compra en farmacia y sabes que no es enfermo crónico. Lo mismo, si te das cuenta que su frecuencia sexual aumenta desconsideradamente a fin de mes, justo días después de recibir el sueldo.

7. Si estás viendo dibujos animados con él y cada vez que sale Leon-O con su espada y dice “Thundercats, Thundercats, Thundercats, oooooooooh” el tipo se pone a llorar.

8. Si cada vez que sales con él, descubres que una hora antes de irse juntos para la casa pide permiso para ir al baño y al rato esta medio sonrojado.

9. Si hurgueteas en el basurero de su baño y encuentras un mini jeringa con aguja desechada, a sabiendas que el tipo no necesita insulina porque no es diabético.

10. Si después de varios intentos sin haber intimado alguna vez te das cuenta que no se quiere duchar contigo porque “le da vergüenza”.

11. Si cada vez que quieres “jugar a la caperucita y el lobo” te pide que pongan una película XXX para entrar “a calentarse”.

domingo, 27 de julio de 2008

ELEMENTO FICCION: ADICTO

¿Será mi propia versión de “Un Domingo Cualquiera”? se preguntó.
Lo único que supo es que su cabeza estaba por estallar…
Este hueón me vendió basura, cómo es eso de que “la amanecida” era sin dramas se auto flagelaba.
Como si ya no fuese suficiente, un bit detestable le serpenteaba en la cabeza. Provenía del otro lado de la muralla, esas malditas murallas sin filtro que la gran ciudad cobija en sus edificios. Peor aún, era el sonido chicharra de un mini componente que mezclaba música de Sepultura con pop recalcitrante del tipo “What is love” de Haddaway.
Sin ningún asco. Y provocaba eso… Asco, un castigo intestinal inaguantable.
Poco recordaba. Suficiente para martirizarse, arrepentirse o simplemente cuestionarse. Ni siquiera sabía cómo pasó de la euforia del “in concert” sabatino a ese esperpento dominical. Con suerte reparó en que la de turno, o más bien la última chica que cerró esa habitación por fuera tuvo, a diferencia de otras, el desatino de pasar de las frases picantes a “las picotas”, aunque acertó con una. Medio a medio.

“Tranquilo, yo te entiendo. Lo que pasa es que estás intentando evadir lo que crees que ella hace comportándote igual. No te va a ayudar porque ni ella te ve ni sabes si en verdad alcanzas a hacer lo mismo. Pero créeme, yo lo viví, es parte del proceso”…

Afirmación que sumado al ruido, la sed, la soledad y el reflujo hicieron de ese despertar más insufrible que otros.
Miró su reloj. Cinco para las dos de la tarde y habría preferido que le pegaran un tiro en la cabeza en vez de levantarse con ese estómago vacío, las alucinaciones pendientes y esa frase certera en la cabeza. Pero había quedado de pasar por la pega esa tarde. Había que hacer mérito y apelando al “trizas corazón” se preparó a resucitar al más puro estilo “fashion emergency”.
Agua y más agua en la cara, la que no cambiaba su expresividad patética en el espejo. Un café, un cigarrillo y la acidez estomacal que seguía causando estragos. Antes de salir se saltó el primer punto del manual que había tipeado simbólicamente en su cabeza, apenas el día anterior.
“Existe y luego piensa” decía ese mandato ridículo que sucumbía apenas su esencia levantaba el índice en cada minuto cuando de buscar un fundamento se trataba.
Y dio con la razón. Se había pasado horas de ese sábado repasando escritos, esos que nunca revisó y que no estaban dirigidos a él. Sintió que capturando esas historias subrayaba motivos, que no se equivocó con cierto prejuicio en su momento, que era válido, bien ganado, hasta asumido.
Pero fue sencillo comprender a la vez que eso, más el poco pero consistente aporte de lo vivencial le generaban contradicción, que esta última yacía sin respuesta y por eso, la chica de la noche anterior tenía razón. “…estás intentando evadir lo que crees que ella hace comportándote igual…”
Vaya certeza. Lo más triste era que nada de lo hecho en su anterior velada o inventado en su cabeza rozaba el conformismo.
Salió con la mejor cara posible. Había lugar en medio de esas calles que durante la semana albergaban atochamientos. Mientras hacía el trayecto en la micro llegó un nuevo golpe del destino.
Lo bueno es que estaba sopesado. Aunque igual, entre risa irónica pensó por qué mierda no pasa por otro lado el recorrido…
Y sin siquiera quererlo, se vio mirando el único resquicio urbano que le rememoraba su cara. Otra daga que caló hondo, otro dolor más fuerte que el de su cabeza. Otro motivo para seguir recordando como un adicto a esa imagen que no se marchaba.
Ni el par de horas que intentó alargar en el trabajo ni el evidente cansancio a poco de iniciar otra semana extenuante fueron excusa para no pasar a aquél sitio al momento del regreso. Quizás sabiendo que entre esas cuatro paredes que esperaban minutos después, claramente necesitaría algo más que fatiga para conciliar el sueño. Una carga emocional, un reencuentro con la nada, una razón para creer en lo que ya no creía. Una señal…
No la encontró. Pero esa pasada le regaló un respiro. Ya estaba lanzado, pensó. Y lo que viniera estaba inesperada e inevitablemente al borde del abismo. Entre el caer y sucumbir ante la autodestrucción o salir del pantano sin ayuda de nadie.
Infló el pecho y en una suerte de acto reflejo auto-motivacional inundó su rostro en la brisa oscura y casi artificial, refrescó en algo sus dilatadas pupilas con el aire de ese parque, sacó otro cigarrillo y se dijo en voz baja “aguanta campeón, aguanta”.
Ni siquiera él sabía cuánto más era lo que de verdad podría seguir aguantando…

martes, 22 de julio de 2008

ELEMENTO INTRO: LA EDAD DORADA

No es una versión más del Elemento Soundtrack. Ese “le lleva” traducción y la letra de esta maravilla de Hansen es demasiado simple y decidora. Y además muy personal…
¿Será que cuando la compuso estaba en un momento similar, en que las nubes disiparon ante el simple soplo forjado a pulmón? ¿Qué lo inspiró la misma sensación, el mismo piso flotante, uno tan compleja en el papel como simple en la práctica?

Tal vez, la historia del disco “Sea Change” es única, dolorosamente esperanzadora como el álbum en sí, intimista a más no poder… Tanto como la letra de "The Golden Age", una obra maravillosa que a todas luces aparece como desconocida, no popular, casi individual. Así debe ser… No encuentro mejor paralelo.
Además, haber visto a Hansen en vivo hace que uno sepa que siempre se brillará por más eclipsado, nuboso o solapado que se te aparezca un amanecer cualquiera.

Es el karma, la esencia, lo que se aparece frente a ti sólo cuando decides tomarlo porque siempre estuvo allí.
Cuando el proceso ayuda, sin interlocutores, sin aspavientos ni espejismos frágiles. Cuando te das cuenta que naciste para elegir, siempre para elegir… Una cualidad de todos, supongo. Pero un destino de muy pocos.
Eso. Ya saben. L
as canciones hablan mejor por mi. Simplemente disfrútenla.
Y sólo una cosa más… ¿Puedo pedir un deseo? Digo… es que la tradición dice que sí…


BECK – THE GOLDEN AGE (Sea Change,2002): Tantas frases para la posteridad… Sólo una para refrendar. “Deja la ventana abajo, siente la luz de la luna en tu rostro. Deja que el viento del desierto refresque tu cabeza dolida, deja que el peso del mundo fluya lejos en cambio…”

miércoles, 16 de julio de 2008

ELEMENTO SOUNDTRACK: "Common people" - Pulp (Different Class, 1995).

Cosas de la relacionalidad diaria que me sirven para ponerme al día con este blog y lo que prometí en su reapertura...
Veía ayer una repetición de un programa de Via X llamado "Bis" dónde muestran videos de conciertos en vivo. Nada especial.
Jarvis Cocker se contorsiona, juega, intenta apoderarse del espíritu de Hutchence, el desaparecido vocalista de INXS, etc... eso ante el delirio de sus fans. Todo mientras canta la trillada "Common People" para cerrar el show.

Nunca tuve gran respeto por esta canción -menos para postearla en un blog- porque todos la andaban coreando y el moneo me carga. Sí tengo apego por el grupo -y es cosa de que usted se meta a mi facebook aprovechando que acá estamos entre amigos, o sea, están todos ahí también- y verá cuáles son las canciones que "me rayan" de esta banda inglesa: en el playlist siempre suenan. Pero no "Common People"...
Cero apego con ella. Hasta que un día, previo recital de Oasis en Chile, cruzaba diálogo con Sergio Cancino -sí, el mismo "capo" de la critica musical- y ante la broma "tú vas al VIP" me dijo, "no poh, con mis hermanos y a cancha con tickets comprados... Common People, Mister Ripne. Common People..." Ya, ok. Si este gallo también se pega en el léxico con la famosa canción quizás sea algo más que una joya del mainstream, me dije.
Y al traducirla simplemente me pasmé. Por eso le decía que hay toda una relacionalidad de coincidencias. Porque justamente hoy, quizás ante los primeros embates de nostalgia sureña salí a caminar bajo la lluvia por esta capital y pasé por Plaza Italia . Y se me ocurrió... Quién cresta habrá sido el famoso inventor de esta "división formal" de clases sociales encarnada en una simple plaza. ¿Un resentido? ¿Quizás un mirador en menos?
La cosa es que me vino a la mente la creación de Jarvis y su tropa.
Sí, Plaza Italia es, por decir lo menos, una división de clases. Los que dicen que viven de lo simple y no hacen diferencia se acogen al doble estandar pues en un lado de la Baquedano se roba menos, se vive, respira y trabaja mejor, se toma el happy hour con pisco sour como mínimo y con cierto nivel de música de fondo.
Más abajo, las chelas son las reinas del relax vespertino. Nadie del sector alto carretea de ocasión con gente de Quilicura o Cerro Navia ni viceversa. Si para qué andamos con cosas. Los que dicen ser personas comunes y disfrutar de lo simple -esos que las estadísticas ponen desde C-2 hacia arriba, la clase media alta- no piensan en pasar vacaciones en un camping cercano a la gran ciudad. Piensan en Buenos Aires, Punta Cana, Pucón, Reñaca o Río de Janeiro porque les da el bolsillo o el crédito. Es normal que sin decirlo, sufran la fiebre inconsciente del estatus.
El que dice que no es mentiroso, cínico o a lo menos, está fuera del sistema. Es alguien que tiene tiempo para los amigos y disfrutar de mucha calidad de vida "no comprada". ¿Quién puede levantar la mano?

En fin. Para el amor, para la sociabilidad, el día a día, los objetivos, los gustos e intereses, etc. Siempre habrá divisiones donde una pieza no encaje por más que quiera. Hay que saber a cuál se pertenece y ahorrarse las pasadas por el donde no encajas. El que dice se acomoda a todo puede que tenga razón. Lo que no tiene es veracidad de actitud...

Y eso... Era una sección que prometí reflotar, la del ELEMENTO SOUNDTRACK, letras que dejan algo. Empecemos con este himno a la realidad cínica que por lo demás, hasta sus propios creadores vivieron por su cuenta. Póngale play a Common People y siga la letra. Disfrútela...
Es francamente directa, certera, cruelmente real. Capaz que a partir de hoy, usted empiece a valorizar a Pulp más por sus líricas y no sólo porque su vocalista baila y parafrasea emulando a Michael Hutchence con poco éxito, en honor a la verdad...


Pulp - Gente Común y Corriente

Ella vino de Grecia, estaba sedienta de conocimientos.
Estudio escultura en el “Sant Martin’s College”.
Allí es donde...
le eché el ojo.

Me contó que su papá era acaudalado.
Yo le dije “Bueno, en ese caso, tomaré un ron con Coca-Cola.”
Ella contestó: “perfecto”.
Y en menos de 30 segundos me dijo:

“Quiero vivir como la gente común y corriente
quiero hacer lo que la gente común y corriente haga
quiero acostarme con gente común y corriente
quiero revolcarme con gente común y corriente como tu.”

¿Y qué podía hacer yo?
“Veré lo que puedo hacer”, dije.

La llevé a un supermercado
No sé por que, pero tenía que empezar en algún sitio.
Y empecé... allí.
Le dije, “Finge que no tienes dinero.”
Y ella simplemente sonrió y dijo “eres muy divertido.”
Y yo dije “ah, ¿Si?,
pues yo no veo a nadie mas riéndose por aquí.”

“¿Estás segura de que quieres vivir como la gente común y corriente?
¿De qué quieres ver lo que la gente común y corriente vea,
de qué quieres acostarte con gente común y corriente,
de qué quieres revolcarte con gente común y corriente como yo?”

Pero ...no me entendió,
Simplemente sonrió y me tomó la mano.

Alquila un piso encima de una tienda
Córtate el pelo y encuentra un trabajo
Fúmate unos pitos y juega al pool
Finge que nunca has ido a la escuela.
Pero no creo que lo hagas bien
Porque cuando estés en la cama por la noche
viendo las cucarachas subir por la pared
y llames a papá, él te sacará de esto.

Nunca vivirás como la gente común y corriente
Nunca harás lo que haga la gente común y corriente
Nunca fracasarás como fracasa la gente común y corriente
Nunca verás tu vida...desvanecerse.

Y entonces bailarás, beberás y "cogerás" a destajo
Porque no hay nada más que hacer.

Canta con la gente común y corriente
Canta y te meterás entre ellos
Ríe con la gente común y corriente
Ríe aunque se estén riendo de ti
Y de las cosas estúpidas que haces
porque piensas que ser pobre es cool.

Como un perro tirado en una esquina
Te morderán y no te avisarán
Estate atenta.
Te sacarán las tripas.

Porque todo el mundo odia a un turista.
Especialmente a los que piensan que todo es maravilloso.
Si, y esas manchas de papas fritas grasientas aparecerán en el baño.

Nunca entenderás
Que se siente al vivir tu vida
Sin sentido ni control
Sin ningún sitio a dónde ir
Estás asombrada de que exista esta gente.
Y ellos se burlan mientras tú te preguntas por qué.

Alquila un piso encima de una tienda
Córtate el pelo y encuentra un trabajo
Fúmate unos pitos y juega al pool
Finge que nunca has ido a la escuela.
Pero no creo que lo hagas bien
Porque cuando estés en la cama por la noche
viendo las cucarachas subir por la pared
y llames a papá, él te sacará de esto.

Nunca vivirás como la gente común y corriente
Nunca harás lo que haga la gente común y corriente
Nunca fracasarás como fracasa la gente común y corriente
Nunca verás tu vida...desvanecerse

Y entonces bailarás, beberás y "cogerás" a destajo
Porque no hay nada más que hacer.

Quiero vivir con gente común y corriente como tú.
Quiero vivir con gente común y corriente como tú.
Quiero vivir con gente común y corriente como tú.
Quiero vivir con gente común y corriente como tú...

sábado, 12 de julio de 2008

ELEMENTO SACRÍLEGO: LOS ONCE MANDAMIENTOS PARA DESCUBRIR A UNA MINA BIPOLAR

Mmmmm, resaca del Día del Sapo (del periodista… mal pensados) no da para mucho craneo de ideas…
Así que mejor vamos con algo light. De vez en cuando viene bien dormir, relajar, echar la talla, güatear, en fin…
Sólo un detalle. Esta sección –a propósito de minas bipolares- “le lleva” parte del soundtrack de un filme que hace algunos post varios acotaron. Justo, uno basado en una historia de amor transgredida por una exquisita mina bipolar –lo de exquisita, además de la objetividad es porque yo, siendo el protagonista de esa historia, me quedaba con ella lejos…-, una película llamada Wicker Park (Paul Mc Guigan, 2004) y su banda sonora para amenizar la lectura.

MAYBE TOMORROW – STEREOPHONICS: Una de mis bandas de cabecera haciendo una de las canciones más simples y perfectas de su carrera. “Es una pérdida de tiempo y preferiría estar drogado. Creo que saldré y compraré una sonrisa de arco iris. Pero es gratuita, siempre son gratuitas. Así que quizás mañana, encontraré el camino a casa…”

Como la vez anterior le tocó a los hombres en eso de “Los Once Mandamientos para descubrir a un hombre mamón”, hagámosle caso a la Bachelet y ensalcemos la igualdad. O sea, turno para las chicas.
Cualquier semejanza o concordancia es pura ficción y nada tiene que ver con la realidad. Si usted se siente identificada, ufff.
Lo bueno es que no me puede demandar…

1. Si hoy se tiñe el pelo de un color, le encanta, te llama porque está feliz y cuando llegas a su casa la encuentras deprimida porque se miró en el espejo. Ni hablar, al día siguiente fijo que se lo va cambiar de tono.

THE SCIENTIST - COLDPLAY: Una de las frases que siempre uso es que “las canciones hablan mejor por mi que yo mismo”. En este caso, la notable creación de Martin sirve para cerrar el filme sin necesidad de diálogos, algo que ya es un todo un mérito... La letra de la canción dice más que todo. “ Tenía que encontrarte, decirte que te necesito, decirte que me separé de ti. Dime tus secretos, pregúntame tus dudas, vamos a regresar al comienzo. Corriendo en círculos, llegando a las colas, cabezas de la ciencia separadas. Nadie dijo que era fácil. Es tan vergonzoso para nosotros el separarnos. Nadie dijo que era fácil, nadie dijo jamás cuán difícil sería, oh llévame de nuevo al comienzo…”

2. Si te llama seis o más veces en el día para que se junten y a los diez minutos se quiere ir porque está aburrida.

3. Si te dice que le encanta el sexo contigo y a la mañana te compra -en clara actitud de enojo- un libro del kamasutra, te obliga a leértelo y disertarlo pa’ ver si aprendiste algo.

STRANGE AND BEATIFUL (I’ll Put Spell In You) – AQUALUNG: De seguro es lo que les suena más desconocido. Y preferí dejarla por sobre otras -como la maravillosa Mazzy Star o los Snow Patrol-, pues la canción no sólo pertenece a este soundtrack sino algunos recuerdan este one hit wonder de los hermanos Hales por su uso en el comercial de VW Beete TV. De cualquier manera, mucho de breat pop del tipo Travis, si de hilar fino se trata. Cómo no dejar una canción que dice “A veces, la última cosa que quieres llega primero, A veces, la primera cosa que quieres nunca viene. Y yo sé, que esperar es todo lo que puedes hacer, a veces... Yo te haré un hechizo, tú te quedarás dormida, yo te haré un hechizo. Y cuando te despierte, yo seré la primera cosa que veas. Y te darás cuenta de que me amas a mí.”

4. Si muere por presentarte a su mejor amiga y porque eres sociable con esta -en ese café que comparten los tres- te hace una tremenda escena de celos delante de todo el mundo.

5. Si te regala un perfume, lo usas y al otro día te dice “de dónde sacaste ese aroma tan rasca, échate del que te regalé yo”.

EVERYBODY IS SOMEONE – LIFEHOUSE: Toda la dureza lírica de Jason Wade en una composición portentosa. “Todo este tiempo viviste sin memoria. Construyendo una vida por una razón que se hundió ante tus pies. Fuera de la miseria por una vez te sientes vivo. Las segundas oportunidades sólo vienen una vez en la vida. Así que no te alarmes, no tengas miedo de lo que eres. Sólo da la vuelta porque cada quien es alguien…”

6. Si estando, por ejemplo acá en Santiago, vas de vacaciones con ella al sur y cuando estás llegando a Puerto Montt le bajan las mañas con el frío y quiere que mejor varíen un poco,. Que se devuelvan un tanto al norte... Ojalá a Iquique así por ser....

7. Si te acompaña a un funeral y va con un vestido amarillo brilloso porque según ella “no le gusta andar igual que los demás porque tiene su propia onda”.

8. Si te invita a una fiesta full, piscina, dormitorio y all inclusive en su casa y a la 1 de la mañana echa a todo el mundo a la calle porque es tarde y tiene que hacer aseo.

AGAINST ALL ODDS – THE POSTAL SERVICE: Un disco le bastó a Ben Gibbard –que con Death For The Cutie, su otro proyecto musical también aporta al soundtrack de la película- y Jimmy Tamborello para adueñarse de un sitial de lujo en la escena indielectrónica. Acá, cubriendo con muchísimo estilo una canción bastante arriesgada y difícil de versionar, la clásica de Phil Collins. La misma que dice “Cómo puedes alejarte de mi cuando todo lo que puedo hacer es verte ir. Porque hemos compartido la risa y el dolor, y hasta compartimos las lágrimas, tú eres la única que realmente me conoció demasiado. Pues mírame ahora, hay un espacio vacío. Y no queda nada que recordar, tan solo como era tu cara. Oh, mírame ahora, hay sólo un espacio vacío. Y tu regreso hacia mi es contra viento y marea y eso es lo que tengo que enfrentar…”

9. Si de un día para otro encuentras que tiene los ojos de colores y ella, muy suelta de cuerpo lo justifica con que “me puse lentes de contacto porque hoy amanecí contradicha con la naturaleza”.

10. Si aún NO estando embarazada para soportarle los típicos antojos, te tiene acostumbrado a pedir una pizza a domicilio a última hora y cuando la traen, no le tinca y te manda a comprar chocolates y pasteles a las 12 de la noche sabiendo que está lleno de pungas en la calle.

11. Si la invitas a comer, le das a elegir el lugar, te dice y te repite que le da igual y cuando la llevas adónde tú escogiste por ambos, la dejaste que se volviera loca pidiendo el menú y JUSTO cuando estás empezando a saborear tu plato te dice “uuuuy mi amor, podríamos haber ido a este otro lado…”

LO QUE ESCUCHO: LOVER’S SPIT – BROKEN SOCIAL SCENE: Si usted ve una buena película, notará que con los créditos finales se tiende a lanzar una gran canción como gancho. Lo malo está en que a veces, la que viene a acompañar esta parte -que nadie ve jamás- está muy por debajo de la anterior. Lo que comúnmente en radio se conoce como “una mala pegada”. Superar a The Scientist de Coldplay parecía algo dificilísimo pero acá se logra una magnífica mezcla. Al menos, según mi gusto. Con una balada notable de la indie band Broken Social Scene, la que desde mi perspectiva, es la joya encubierta de este soundtrack. “Toda esta gente que bebe la saliva del amante... Ellos holgazanean y limpian su cara con eso. Y ellos escuchan a regañadientes para aprender a marcharse. Atados a una noche que nunca encontraron…” Notable, ¿o no?

jueves, 26 de junio de 2008

ELEMENTO FICCIÓN: EL REENCUENTRO



Era otro día más en su atiborrado mundo… Cansado, casi sin fuerzas, arribó al departamento y mientras hacía el diario ejercicio de soltar el cuerpo y echar a andar la memoria para buscarla allí, cayó en el sofá, en ese mudo sofá testigo de sus noches solitarias.
No era tarde y sin embargo, esa acostumbraba ser la hora de mayor quietud. Sin ninguna distracción que ahuyentara el martirio. Esta vez algo distinto pasó, justo cuando Gastón menos se lo esperaba.
Pasada las once PM y ante la sorpresa de su morador, el timbre sonó llamando a la puerta como jamás sucedía. Sin reparar en la extrañeza, Gastón se puso de pie y enfiló hacia la puerta con un dejo de desconfianza. ¿Quién tenía el desenfado de interrumpir su único minuto blanco de cada jornada?

Fue mecánico. La desconexión de su cabeza y el cuerpo le impidió linkear cualquier atisbo de probabilidad. Sólo era el maldito timbre… pensó. Apuró el trámite, queriendo salir rápido del paso y reanudar sus minutos de flagelante relajo.
Lo que parecía una molestia pasajera dio pie al más grande cúmulo de sensaciones que ni su erosionada imaginación pudiese crear. Una muy luminosa, un segundo de bello e incesante ahogo acaecido en una fracción de segundo. De esos en que las palabras escasean e incluso sobran. Uno en que el corazón se acelera y es quizás lo único que no te delata. Porque los ojos, los gestos, las miradas, el temblor del cuerpo, todo lo demás fue tan aparente que ni siquiera tuvo el momento para disimular.

Allí, en su puerta estaba Javiera, la que buscó sin descanso en sus últimos meses de vida, la que por esas incongruencias que generan el querer hacer todo bien llevan a equivocar el camino, la misma dueña de esos minutos de paz en que transportaba sus carencias a un lugar mejor, la guía de sus desconexiones, la que con sólo visitar su mente borraba de un soplo los malos augurios del día recién acabado.
No supo qué decir. Mientras buscaba reencontrar su centro, alzó la vista y observó su sonrisa, la misma que ni se desdibujó para regalarle un “te extrañé” que sólo se interrumpió con su gesto, el de abalanzarse a sus brazos y besarlo derramando una lágrima retenida por tanto. Él sólo atinaba a tratar de absorber y disfrutar cada milésima de tiempo…
Y de pronto, en vez de hablarle a la distancia la tenía allí. Gastón aprovechó esta nueva oportunidad y sin reparar en el qué la había generado, sólo atinó a regalarle palabras de amor. La sentía tan suya como siempre añoró en corazón y gestos, en actitud y palabras. Se dijeron tantos te quiero que por ratos parecían el adorno obligado a cada conversación.
Una botella de merlot acompañó el reencuentro. Se contaban esos días sin saber uno del otro, sin reparos ni cuestionamientos. Sin desconfianzas ni preguntas desfasadas. Lo único que les importaba era el aquí y ahora. No era necesario pensar en fluir porque sin proyectarlo, ambos estaban siendo ellos mismos frente al otro, sin el miedo escénico de versiones anteriores, sin los tapujos controlando sus maquinadas acciones cual marioneta teatral. Fue tan de verdad que los meses alejados sólo parecían el aire necesario para volver a creer. Javiera se veía resuelta y convencida como jamás lo estuvo. Gastón había dejado el personaje inseguro y se lanzaba como nadador experto a las aguas de la incertidumbre, con el sólo objetivo de refrescarse en el mismo mar de dudas que casi lo ahogó en su momento.
No hubo rincón de su cuerpo que no recorriera. No hubo aroma de su ser que no capturara como no queriéndolo dejar que la opción de que se le escapase. Ni siquiera se permitió momentos para reparar en qué gatilló tal milagroso instante. Lo único que le interesaba era saber que ella se dormía en sus brazos y que él conciliaría el sueño reteniéndola así, de seguro pensando en no dejarla ir otra vez.
Otra alarma, esta vez de un teléfono celular nuevamente vino a desarmar su esquema. Con el cuerpo aún cansado, tal vez de tanto llorar allí junto a ella, Gastón rearmó el frenético puzzle de a poco, de golpe y con cierta crueldad.
A su lado no estaba Javiera. Buscó su olor en la almohada y no lo encontró. No había rasgos que refrendasen una cuota verosímil a tan hermoso pasaje de fantasía. Sí, la perceptible e insoportable alerta que lo había desterrado del mágico instante apenas alcanzaba para comprender un par de cosas.
Había sido un sueño, uno como jamás lo tuvo antes. Una ilusa mancomunión de imágenes que sólo el espejo en el dormitorio se encargó de apagar de la manera más vil. Javiera, como en todas sus noches, había visitado su mente. Como en todos sus despertares, ya no estaba cerca y sólo le dejaba el oscuro sabor de lo incierto.
Tanta contradicción, la felicidad del minuto anterior con el duro costalazo del despertar ni siquiera tenían espacio para el crudo análisis post mortem. El reloj no daba concesiones. Había que salir, otra vez, al frío y la lucha adversa.
El hielo interior, el que convertía en suspiro cada intento por respirar acompañó el ritual de siempre. La ducha, la preparación y el no desayuno. Una sensación que sólo amainó con los primeros pasos durante esa inhóspita mañana.
Quizás Javiera sí estuvo allí con su abrazo. Tal vez fue su voluntad de acompañar las noches en penumbra de Gastón, de velar por su sombra aislada le llevó hasta tan sombrío lugar por la noche. Quién sabe, se decía Gastón en su yo interno. Probablemente, de tanto llamarla con el pensamiento…
Y enfiló rumbo desconocido aunque esta vez, con un dejo conformista de seguridad en su horizonte. La compañía imperceptible de esa velada nocturna tenía arraigo en su mente. En una de esas, era sólo el anticipo de lo que vendría, de que independiente de lo solitario de sus noches, esto probablemente marcaba el devenir de días mejores. O incluso ser la concreción de un sueño hermoso que no era necesario abandonar.
De cualquier forma, Gastón pudo exhalar mejor y botar con ello algo de angustia. Lo demás, como siempre era cosa del destino, de mentalizarse y pensar que en la cuadra siguiente venía el semáforo en verde. Que a la vuelta de la esquina encontraba el camino negado. Un momento para descubrir y atesorar, tan destellante, único y suyo como el de la noche anterior…

domingo, 15 de junio de 2008

ELEMENTO FEED BACK: LA ENTREVISTA DEL ONCE

Nada más simple ni menos engorroso que recurrir a la fiel sección, la que se inventa en el camino, mientras “se va haciendo en el camino”…
Como tengo algunas secciones pendientes, a ver si ocupamos La Entrevista del Once para ver por donde anda el gusto del cada vez menor público objetivo del blog.
En fin, Juegue.

Con Placebo de fondo –sin detalles de las canciones, ni sus disco ni nada. Para eso está google y respecto a lo que me evocan… me gustan y punto- y la interacción de por medio, la que corre por vuestra cuenta.

PLACEBO – HOLOCAUST: Cobertura inmortal de una canción de culto, la original de Alex Chilton.

Un saludo para los que disfrutan el Día del Padre hoy. Los que lo son y los que lo serán dice el aviso… Sí, los que lo perdimos y capaz que no lo seamos también reciban un saludo. Los que quieren serlo, los que están en campaña, los que sueñan, los que cumplen, etc.
Quedan excluidos, eso sí, todos los patudos con discurso similar al “Oiie mamota, quiero ser tu papacito” –con ese tono medio centroamericano flaite y regaetonero- y todas las carepalo que anoche cerca de las 3 AM andaban por alguna disco, fiesta masiva o personal con un cartel en la frente de “Eso, papito, dámelo yaaa”.
Los demás “daddyes” califican… Es más, esta canción es un regalo deluxe, señores.

PLACEBO – DADDY COOL : Cubriendo notablemente el clásico de Boney M.

1. ¿Hay alguna celebración del día del padre en tu vida que te traiga mayores recuerdos en especial?

2. Si tienes que elegir una –ya sé que es complicado porque hay decenas-, cuál es la aplicación de facebook que más odias que te envíen.

3. El apodado: Póngale nombre a Marcelo Bielsa.

4. Si te regalaran una “Cirugía de Cuerpo y Alma”, ¿qué te harías aprovechando que es gratis?

PLACEBO – RUNNING UP THAT HILL: Ya saben… Kate Bush y tal…

5. Para estos días fríos, ¿té, café o chocolate caliente por la mañana?

6. Si tuvieras que decirle algo a algún personaje público, qué sería y a quién.

7. La Alternativa: Una de las secciones musicales que se prometieron y se van a ir publicando con el tiempo es la de MP KITSCH. Para que vean cuáles son las corrientes musicales a explotar -latino, anglo pop, cebolla en español, etc-, les dejo estas opciones y USTED ELIJA CON CUÁL LE DAMOS PUNTAPIÉ INICIAL "AL BRILLO".

- Julio Iglesias

- Backstreets Boys

- G.I.T

8. Cuál fue la última película –no importando si es antigua o nueva- que te dejó cautivado y por qué.

PLACEBO – PURE MORNING: El día amanece, las pieles se arrastran, mañana pura… Un amigo se conoce en las desgracias...

9. Existen públicas campañas contrarias y críticas hacia la gestión de la actual presidenta de Chile –no de su gobierno o de los cambios económicos propiciados por el mismo ciudadano común, entiéndase- por estos días. Qué le parecen.

10. ¿”Viva el regaeton” o “que vuelvan los lentos”?

11. La Diferenciada: REMÍTASE SÓLO A LO QUE SE LE PREGUNTA SEGÚN GÉNERO POR FAVOR… A partir del tema siguiente: Salió un reportaje en Mega donde se mostraba en tiempo e imagen real a un infeliz golpeando alevosamente a su mujer en el suelo del departamento que él le había comprado y amoblado, todo porque la muy fresca se había ido con otro dejándolo a él y a su hija abandonados y asumiendo la vergüenza de ser el gorreado del barrio.

Ellos: ¿Existe alguna atenuante moral ante el abandono –el peor golpe al ego de un hombre en una sociedad machista, digámoslo pues en EEUU tu mina se va con otro y das vuelta a página- para explicar desde alguna perspectiva que esta clase de energúmenos crea que tiene derecho natural a golpear a sus mujeres?
Ellas: ¿Considerando el alto y creciente número de femicidios que registra el país, según ustedes es porque: las mujeres están enfrentando más sus opciones de tener relaciones paralelas y el hombre chileno quedó pegado en el colonialismo, porque los niveles de estrés son impresionantes o porque ahora se sabe más y siempre ocurrió lo mismo?



LO QUE ESCUCHO: PLACEBO – SPECIAL NEEDS: "Sólo diecinueve, un sueño estúpido, supongo que pensé que tú tenías el toque especial, sólo diecinueve un sueño obsceno, con 6 meses fuera por mala conducta… Recuérdame…"

lunes, 9 de junio de 2008

ELEMENTO FICCIÓN: MAL TRAGO

Once treinta PM.
Entró al bar y se sentó en la barra. De inmediato, Pedro, el barman, dio con que ese rostro no era usual.
Por lo mismo, amaestrado en al arte del buen atender, se acercó a Leonardo y raudo le ofreció algún brebaje de los que adornaban su colosal estante.
“Dame un whisky doble” exclamó Leonardo en tono casi balbuceante y enredoso. El barman asintió y siguió con su jornada aletargada de clientes en busca de alcohol y experiencias.

Apenas el muchacho pidió la segunda ración de escocés, el veterano empleado supo que tendría una noche de esas, en que al otro lado del mesón descubriría a un nuevo y atolondrado dipsómano en ciernes con alguna mochila que cargar, con algún culebrón personal, de esos que se busca ahogar inútilmente en licor.
Pasada la medianoche y con muchos comensales que atender, Pedro sólo atinó a observar al desdichado chico. Tenía unos 26 años, su rostro se veía desdibujado en medio de una actitud de recia falsedad. Su vestimenta y tez daban a entender que no se traba de un bohemio cualquiera, de esos que proliferaban cada noche por el “Terraza” en pleno barrio cívico. Este era distinto, uno de esos casos aislados que por simple bondad, el mesonero acostumbraba a escuchar como la vieja usanza del oficio. Lo observó y procuró alejarse, quizás esperando con ello que el muchacho no se tentase a seguir ingiriendo desbocadamente.
Cuando Leonardo se atrevió a llamarlo, ya cerca de la una de la madrugada, Pedro dejó por un minuto el lugar de servidor y se calzó el traje de conversador itinerante.
“¿Está bien, señor?” preguntó, mientras servía sólo la mitad del vaso lanzando una mirada cómplice.
“Sí, amigo, sirva no más que esta noche quiero matar las penas” resolvió Leonardo apenas levantando la vista. “Total, con suerte me emborracho pero un escándalo no le voy a hacer así que dele no más, tranquilo…” completó.
Roto el hielo del desconocimiento, Pedro aprovechó la escapada de media clientela a eso de la 01.30 para acercarse nuevamente al solitario tipo de la barra.
Al poco rato y ya con el cuarto whisky sobre el portavaso se enteró que Leonardo era un incipiente ingeniero comercial, que de un minuto a otro había visto como su sueño se resquebrajaba en pedazos, como María Fernanda, su "Feñita", con quien llevaba dos años de noviazgo, con la que tenía anillo y promesa de matrimonio, lo había engañado sin otro resquicio que "el dejarse llevar por el impulso".
“Me dijo que no pudo evitar tentarse, que todos podemos caer, que la carne es débil. ¿Se lo puede usted imaginar?” clamaba el chico entre un naciente sollozo.

Por alguna razón más que suficiente, Pedro se sintió tocado con el drama que escuchaba. Durante unos segundos se trasladó veinte años atrás, cuando comenzaba su propio negocio y un episodio dolorosamente similar le arrebató los sueños, las ganas, las expectativas.
Todo regresó a su cabeza y de un soplo. Prefirió el silencio y siguió escuchando…
“¿Me puedes creer?
A seis meses de casarnos, más encima con un tipo que se encontró en una fiesta, ni siquiera uno que le recordara algún pasado, una historia inconclusa, no sé… Cómo se hace pa’ asumir esto, amigo” se apuró en preguntar Leonardo mientras sacaba un cigarrillo, como dando tiempo a que su confesor de bar tuviese alguna respuesta.
“Pero muchacho, ustedes tenían planes. Hay una relación detrás… Quizás estaban en un bajón, quizás…” se esmeraba en explicar el viejo cantinero cuando el bebido cliente lo interrumpió.

“Pero a ver, dime, ponte en mi lugar. Cuando tú has obrado bien, cuando has planificado pensando en los dos, cuando te guardaste la tentación por el sólo hecho de creer en la fidelidad… Dime pues, qué harías en ese caso”.

Justo en ese instante de rabia y ansiedad deshinibida el chico intentó moverse de su silla y trastabilló. Pedro aprovechó el impasse.
“Mejor te llamo un taxi, muchacho, estás algo ebrio” dijo mientras cargaba al deshecho Leonardo hasta la puerta del bar para encomendarlo al chofer que siempre esperaba clientes en la salida principal.

Apenas el auto emprendió viaje, Pedro rememoró su pena. Y pensó en aquella respuesta que había quedado inconclusa, en aquella petición lacerante que le removió el recuerdo más recóndito, el más oculto y vejatorio.

Pensó unos minutos mientras destapaba un ron añejo y se empinaba un corto de un solo trago. Quizás si hubiese argumentado, con tanta simetría de vida en su espalda, aquél simple ruego del muchacho, Leonardo tendría al día siguiente un calvario muchísimo peor que el comparable a una simple resaca…