domingo, 12 de febrero de 2012

Principios


¿Todos iguales? Jamás...
Pero claro. Nos confunden, nos echan al saco, al absurdo cajón de las generalidades impuestas.
Hablar por uno resulta fácil. Sólo basta tener el espejo sin empañar.
Yo no tengo tapujos ni tampoco filtros.
Yo, troglodita e irracional. Yo, tenue ante lo íntimo y consciente de mis actos.
Yo, paciente en la búsqueda. Como impaciente en los encuentros y desencuentros.
Yo, frágil ante la desgracia ajena, la sonrisa de un niño o el cariño de una mascota compañera.
Yo, implacable ante la mentira. Intratable ante la injusticia. Intolerante ante el engaño.
Yo, simple. Concordante con mi origen. Con mi historia y mis momentos.
Y a la vez complejo. Indescifrable en mis miedos, carencias y soledades.
Yo, apasionado, entregado y fiel en el amor.
Yo, escapista del desamor, la desidia y la indecisión.
Yo, certero en las elecciones y opciones.
E incierto ante la inseguridad o los cambios de libreto, la ruptura de promesas.
Yo, competitivo en la pugna y tan indolente ante la lucha de egos.
Yo, confiable, compañero y amigo.
Yo, ostracista, despojado de la sociabilidad banal.
Yo, perverso. Yo, inocente. Con sueños que alcanzar... Sin encontrar lo que busco aún.
Un hombre. Con virtudes y defectos. Como muchos, como pocos. Un hombre. Sólo un hombre.


3 comentarios:

La misma... dijo...

No hay mezquindad en tus frases.Los hombres,así como las hembras debemos ahondar y escarbar verdades y no tener asco en expulsarlas.
;)

elrefugiodecami dijo...

Todos somos, "diversos funcionales'. Cada uno de nosotros se caracteriza por una serie de cualidades, peculiaridades, como consecuencia de los talentos y la dotación que Dios nos dio o capacidad física de que fuimos genéticamente dotados, de la formación recibida y de las circunstancias particulares en que se desarrolló nuestra personalidad.
Podemos vernos diferentes o llevar otros trajes, tener una educación o posición distinta, caminar, o rodar en una silla, hablar por señas o utilizar la voz, ser rápidos o lentos... Porque en efecto, somos diversos, no somos iguales, y es en esa diversidad es donde esta la riqueza de la creación.

Manu dijo...

como todos.