domingo, 27 de abril de 2008

ELEMENTO FICCION: JUDITH




Caminó por horas esa tarde. Como si fuese la única posibilidad de sentirse a salvo.
No miraba, no medía, avanzó decenas de cuadras hasta dar con un asiento de parque, unas hojas húmedas que anunciaban el otoño y gente caminando apurada sin detenerse a observar el entorno. Tal como ella unas cuadras antes.
La diferencia es que los transeúntes llevaban un destino en el apuro de la marcha. Judith deambuló por horas, lento, sin rumbo y preguntándose una y mil veces aquél cuestionario del dolor que tantas veces sacudió su cabeza.

Otra vez estaba sola. Otra vez, el amor le golpeaba con la puerta del despecho en la cara. Nuevamente los fantasmas, las dudas, esa mochila interna que pesaba como los recuerdos de ese último adiós habían confabulado contra su último abrazo. Sola de nuevo. Y trataba de entender…
¿Por qué no se permitía decir lo que realmente la atormentaba? Su pavor infernal lo disfrazaba con logros. Se sabía independiente, se jactaba de ello. Y pese a tenerlo todo, su porfía que aún discutía entre su conciente y su sinrazón la dejaban al final del capítulo con el mismo epílogo. Sola, atormentada, vulnerable, ahogada en su vómito de culpas auto impuestas.

Mientras se acomodaba en una banca del parque y sacaba sus pastillas ansiolíticas para calmar en algo en llanto incontrolable comenzó a ordenar sus pensamientos.

Viajó en cosa de segundos a ese minuto en que su primer gran amor le rompió el corazón casi sin mostrar compasión. Ese corazón inocente que por más intentos que hacía, jamás logró sanarse del todo involucrando con ello las historias próximas que vendrían a colmar sus días, tanto como a vaciar lo que le quedaba en el alma.
Judith nunca fue una chica tímida. Asumió desde pequeña su rol de niña moderna e hizo notar su presencia en la familia colmada de hombres. Como única heredera fémina, jamás aceptó ser la niña de papá. Una actitud que desde el colegio le trajo dividendos con el sexo opuesto. Los mismos que en su inmadurez renegada y lasciva le dio ese golpe tan bajo a los 19 años.

Así cómo las traiciones habían dolido y marcado tanto como esas cicatrices mentales se lo recordaban cada cierto rato, ella asimiló que todo se pagaba con la misma moneda. Tarde era hoy para redescubrir esa mentira interior, para justificar que la infidelidad no necesariamente implicaba traición, que por el contrario, su dañado historial la condenó a sufrir más por imponerse vengar ante el género opuesto el vejamen del que se sintió victima por tantos años. Hasta esa fatídica tarde que sola en el medio de la nada comenzaba a encontrar sus propias respuestas.
Rememoró los amores intermedios que sólo inseminaron las dudas en su andar. De pronto, y quizás por lo acontencido esa tarde en el café de siempre, donde se enteró por boca de su propio novio que la relación de un año llegaba a su fin porque éste entendió que ella no lo complementaba, supo que en todas esas historias de ayer, ella tuvo una gran cuota de responsabilidad, quizás por anteponerse una venda de fracaso al momento de enfrentar las crisis. O simplemente por su negación a la paciencia, a entenderse y aceptarse, a reconocer que apuraba todo como corriendo contra sí misma, que lo hacía convencida de estar segura del amor, sin reparar en que sólo se trataba de miedo al fracaso. Una ansiedad maldita que terminaba por destruir lo que tenía seguro en su corazón. Por callar, por no ser ni respetar su propia persona.
Se fue la tarde y cuando la noche saludaba sus sienes, cansada de llorar entendió un par de cosas.
Entendió que aún rodeada de gente, estaba muy sola pues jamás alguien entendió lo que realmente ahogaba en su interior, entendió además que su primera necesidad era dejar de sentir lástima por ella misma para recién comenzar a redimir a quienes la habían dañado.

Y finalmente, comprendió que tenía nada. Que pese a su éxito y entorno aparente, las manos se mostraban vacías. Que estaba en ella mejorarlo, dejar de divagar con la vida engañosa y fácil, esa de "compañera casual sin rollos", debía entender que lo estable tiene dificultades, se pone cuesta arriba y que la verdad es lo único que permite saldar las cuentas, sanar las heridas y afrontar los desafíos.
Lamentablemente, este último punto es el que nunca supo si iba a ser capaz de superar. Y entonces se dio cuenta de por qué cuando cada vez sentía una nueva estabilidad, de la nada surgía un temor que la paralizaba, la aterraba. De alguna manera, siempre sintió pavor por ella misma. Y nadie más podría mejorar ese mal…

sábado, 26 de abril de 2008

ELEMENTO FICCIÓN: UN TIEMPO Y UN LUGAR

Siempre el mismo sueño…
Se miraba la cara cubierta de lágrimas y refrescaba aún más su piel de hombre cansado con un poco de agua. Después, el ritual. El espejo reflejando las mismas frustraciones de siempre.
La escena era la misma. Se repetía cada noche con ese azulejo de fondo que indicaba la nada como destino. Por los audífonos salía cada jornada una melodía diferente, una evocadora. La banda sonora del triste entuerto, del puzzle sin resolución.

Poco a poco, como la naturaleza indica, el proceso –aunque tardío y más lento de lo esperado para cualquier ser ansioso- daba sus frutos. De tanto en tanto aparecía el rostro buscado y fingía por momentos ser el punto de inspiración. Cuando la realidad superaba la ficción, el rostro se diluía y quedaba el mismo vacío de antes.
¿No es acaso la vida una larga carretera que todos recorremos con distintas paradas en el camino? Mientras el proceso daba pie a la maduración del autodesengaño, volvió a divisar un rostro en el horizonte cercano. Fue allí cuando entendió que quizás, ese tiempo y ese lugar anhelado no tenía que ver con la contracara sino con sí mismo. Con atreverse de una vez por
todas a enfrentar su realidad, sus miedos, sus carencias, a vencer su propia negación y complacencia. A decidir que la carta marcada tenía cara de hereje, sólo porque siempre se escogía sin pensar en su propio beneficio, siempre apelaba al global. ¿Era posible pensar en el todo armónico sin dar varios pasos en falso a la vez?
De pronto, las lágrimas comenzaron a forjar fortaleza. De golpe, los miedos aparecieron frente a ese espejo testigo y encontraron con cierta terquedad al principio su propio escarnio. Recordó los consejos de su padre cuando lo llevaba de niño al río, sobreprotegiéndolo en demasía quizás. Supo que, tal como ese tránsito veraniego por las resbalosas piedras, la idea era ir paso a paso, sin
temor a caer. Qué importaba. Si de tropiezos estaba llena su bitácora.
Fue en ese proceso que decidió alejar sus letargos, sobrellevar sus ripios, asentir su estrella y tomar la maleta correcta. Entender. Sí, entender y de paso, empezar a soñar.
Pasaron meses, más duros que los anteriores, sin siquiera mucho espacio para el cuestionarse. Era sólo golpear y golpear puertas, era sólo recibir desilusiones y mirarlas como la opción de otra chance. Sus cimientos estaban más firmes y concretos que nunca. Su fin último, sencillo, abordable para cualquier ser humano, pero que él consideraba soñado y esperado de alguna manera lo empujaba a vencerse a sí mismo, a darle pelea a su lado malo.
La filosofía barata del “tiempo y el lugar correcto” estaba cada vez más cerca. Lo movía la esperanza por encontrar paz, emocionalidad, complicidad y algo de estabilidad para empezar a crear cimientos verdaderos, más allá de los que dejaba ver en su corazón acribillado y su empuje harto de chocar contra imposibles.
Un día, cansado por ese trajín irresoluto vio que una puerta se entreabrió y con ese mínimo gesto sintió tal agradecimiento y seguridad que se atrevería a dar el siguiente paso.


Dejó señales, como su vieja e ideal costumbre lo ordenaba. Y simplemente, dejó que el destino o quizás la contraparte jugara sus cartas. El ya había barajado el naipe durante muchísimo tiempo.
Fue una tarde, hacia algo de frío y él pasaba ese domingo cualquiera sentado frente a una banca, en un parque lleno de hojas amarillentas y gente que pasaba como si el mundo los empujara en su marcha. Dejó por un rato su concentrada lectura de “El Amor en Los Tiempos del Cólera”, ese que releía cada fin de semana o cuando la soledad abrazaba sus noches. Levantó la vista y su pecho oyó un palpitó interno con más fuerza que nunca.
Allí estaba ella, la del rostro que iluminó sus andanzas por el cielo y el infierno en meses, la “inocente culpable” de sus tropiezos y avances en tan poco tiempo. La causante de empujón que lo levantó de su coma de esperanzas, la que sin ser motivo se transformó en anhelo.

Otra vez, y por sólo algunos segundos, la fijación que tenía por eso de las causalidades recorrió su mente como una inyección de pasado que le recorría el cuerpo cual tranquilizante intravenoso, apoderándose de sus sentidos, generando y secretando cambios en su interior que no entendía. Pero que a la vez le decían, casi como espaldarazo, que todo o obrado, que todo lo perdido, que todo lo desperdiciado y principalmente, todo su celibato mental con fines ilusos había llegado a su fin.
¿Era amor? Cómo saberlo…
La abrazó, la miró, la besó y sintió su aroma por unos minutos como
queriendo detener el mundo. Sólo dejaron que los ojos hablaran, no se permitieron interrumpir con frases hechas y dieron rienda suelta a la emocionalidad, esa que sólo se da contadas veces en la vida.
No era necesario contestar la pregunta de rigor, que por lo demás ninguno se atrevía a lanzar por temor a la respuesta. De seguro, ambos sabían que de tanto blufear, ésta vez las cartas estaban sobre la mesa y sólo era cosa de jugarlas con sincera conciencia.
Al menos para él, la espera tenía justificación. Entendió de golpe que sus años de sombra, de burbuja impenetrable, de individualismo abismante y autocompadecencia absurda tenían un cómo y un por qué. Esos minutos lo aclaraban todo, sin necesidad de lanzar expectativas o crearlas incluso. Se trata de vivir, ese aquí y ese ahora. Ese tiempo y ese lugar. El correcto, el soñado.
La espera, con todas sus vallas, las antiguas y recientes, había terminado por fin…

martes, 22 de abril de 2008

ELEMENTO SACRÍLEGO: LOS ONCE MANDAMIENTOS PARA DESCUBRIR A UN HOMBRE "MAMÓN"...


Dicen que las mujeres de hoy están aburridas del “hombre actual” y piden a gritos a de antes. O sea, el que era igual de galante pero más bruto. Igual de trabajador pero más bohemio. Igual de casero pero… Mmmm, nooo. Creo que aquí si que cagaron... Antes las engañaban más seguido y las féminas –con menos oportunidades de independencia que las de hoy- simplemente ignoraban su sexto sentido.

THE CHURCH - REPTILE (Starfish, 1988): Ya sé, el nombre de la canción da para decir que me estoy burlando... pero no. Sólo es volver a lo que hizo de este blog lo que llamaron un agradale sitio. La música. Les regalo parte de uno de mis discos cabecera.

Bueno, veamos… Dentro del concepto que las chicas –que como decía Cindy Lauper, hoy sólo quieren divertirse- no quieren es al “hombre mamón”. Desarrollemos el concepto, dejando de lado la acepción sexual por razones obvias. Esos generalmente suelen ser amigos de las chicas. Y ellas, los adoran. Y les muestran los dientes de vez en cuando para ver si reaccionan…

Pero sigamos, las chicas entienden y detestan al hombre mamón de hoy como aquél personaje que tiende a ser “pollerudo, dependiente, emocional en exceso, extremadamente delicado en el trato cotidiano…”

De cierta manera, la antitesis del tipo “malo” que siempre les arranca la mirada más lasciva. Cómo descubrirlo. Acá algunos mensajes, medio en broma, medio en serio. Usted sabe con qué se queda y si decide arrancar… o simplemente adaptarse “al cambio”.

THE CHURCH - UNDER THE MILWY WAY (Starfish, 1988): Otra de las canciones íconos de este disco sencillamente perfecto. Sí, perfecto, tanto como la influencia que The Byrds o Pink Floyd generaron en el cuarteto australiano, tanto pasarse la noche mirando la vía láctea como en esta canción.

1. Si te llama doce veces al día para saber “cómo estás”.

2. Si te regala peluches y cartas románticas para cada aniversario de pololeo o matrimonio en vez de invitarte a una salida obscena, cachonda y aventurera.

3. Si prefiere que en vez de bailar reggaetón “directo y libidinoso” o escuchar rock a la vena para vivir la intensidad apuesten por las canciones tipo radio FM Dos.

4. Si después de una agobiante jornada de sexo llora porque lo encontró “un momento bonito”.

THE CHURCH - DESTINATION (Starfish, 1988): Otra de las que se pudo conocer en medio de una carrera que para la mayoría es simplemente desconocida. Quizás, el momento más alto de una banda ignorada por la masa, jamás por la crítica. Ni hablar de la devoción que genera en un paladar melómano exigente. Si usted es de ellos, sólo escuche y disfrute...

5. Si a la semana de estar pololeando dice que su mayor anhelo es llevarte a conocer a su mamá.

6. Si todos los domingos, en plena etapa de conquista, decide que deben irse a almorzar a casa de sus viejos o los de ella, eso pese a que vive sólo.

7. Si se viste y se arregla de manera tan detallista que hasta pareciera que se preocupa “más de la pinta” que su novia.

8. Si cuando te acompaña a la perfumería o sección de cosméticos se queda vitrineando y cotizando productos para él.

THE CHURCH - A NEW SEASON (Starfish, 1988): Dígame que no entiende nada... pero esta canción es para mi como meter en una juguera algo de Talking Heads, una cuota de Simple Minds, otra de Rogers Waters, batir a fondo y sacar una sola melodía, una exquisita para el deleite.

9. Si van al cine y llora más que tú con una película de amor.

10. Si en vez de ver los partidos de fútbol es fanático de las series de tv, los programas de farándula y las teleseries.

11. Si te deja que vayas a bailar o parrandear sola, no te cela en lo más mínimo cuando regresas pasada a copete y toda transpirada y chascona e incluso, cuando llegas a verlo lo encuentras acostado en pijama viendo tele y tomando té verde.

LO QUE ESCUCHO: THE CHURCH - LOST (Starfish, 1988): ¿Cuántos discos tienes? ? ¿En cuántos de ellos hay una sola canción que apenas empieza a sonar te transporta a momentos importantes, inolvidables, eso que llaman la banda sonora de tu memoria? Si "Starfish" es uno de mis discos cabecera, esta es una de mis canciones innegables, de esas a las que jamás le dejaría un espacio en el olvido. Una maravilla demasiado apreciable. ¿O no me crees aún después de escucharla?

sábado, 19 de abril de 2008

ELEMENTO FICCIÓN: PLATÓNICO


La buscaba todos los días casi como un instinto natural. Ella reflejaba su mayor aspiración, su ideal, su vicio, quizás su droga, por qué no, su perdición. Bien dicen que los amores platónicos pueden sacar lo mejor o lo peor de cada ser humano. Él estuvo a menudo en esa maldita encrucijada.
Y la veía avanzar por la calle como siempre. Presurosa, con su andar seguro, su carpeta y sus libros bajo el brazo, su vestir tan compuesto, su maquillaje imperturbable, tanto como aquella sonrisa, esa que encandilaba y atraía miradas como imán de ojos.
Era una sensación extraña. Inmensa como la de no conocerla y sentir egoístamente a ratos, que nadie sabía ni adivinaba tanto de ella, tanto como el creía distinguir. Tras perderla de vista acudía a su mente la reiterada y constante pregunta sin respuesta de siempre. ¿Cómo romper ese quietismo diario que lo mantenía con la más remota ilusión viva y a la vez castigaba su realidad más palpable?
Su ser la continuaba merodeando. En pensamiento y acción sus pasos seguían su sombra y vigilaban su estela. Alguna vez intentó saltar el evidente abismo que los separaba de la manera más torpe, con regalos anónimos, atenciones que ella no notaba, incluso ruegos y energías que absurdamente imploraba porque la protegiesen. Una recluída tranquilidad que no le entregó la paz necesaria. Si hasta soñaba con que ella lo apreciaría simétricamente, aún cuando las señales inequívocas le repetían que tal conclusión del inconsciente era demasiado tramposa.

La culpaba entonces por no entrar en su vida, trámite corto pues rápidamente le concedía total perdón excusándose en el imposible. Pasaban así los días y los meses, tan lento para su congoja y a la vez, tan pronto como para caer en la cognitiva idea de que aquél ejercicio de amor incalculable y silencioso no le era sano. Lo maniataba, lo coartaba, reduciéndolo a lo más bajo y aplastando su estima hasta el límite de la redención y la auto recriminación.
De alguna forma, aquél sentimiento enfermizo le obsequiaba a ratos toneladas de perpetua realidad. Conscientizaba a su propio yo, colocándolo en esa dimensión a la que tanto temía. Por más que ella estuviese siempre allí, nunca sería suya.
Contemplarla era su premio, la única atribución posible y a la vez, su más grande castigo. Por no tener las armas para abordarla, esas necesarias para anclar en su muelle, para poder instalarse en su vereda y no salirse jamás de allí, para caminar siempre a su lado en vez de sólo divisarla en su diario tránsito.

Nada cambió. Él daba pasos inconstantes, semi concientes, muy inconclusos a ratos y le pedía ciega ayuda al destino para cambiar lo que por el sólo hecho de estar escrito jamás se podría cambiar, ni apelando a ninguna fuerza extraordinaria.
¿Qué hacer? ¿Irse y encontrar su verdadero camino? ¿Lanzarse a nadar contra la corriente a sabiendas que su brazada no le alcanzaría, que por más esfuerzo sería imposible evitar el no ahogarse y sucumbir? El mismo signo de interrogación, el mismo nudo en el estómago de cada mañana. Aquél con el que despertaba repentinamente en esas noches en que le era imposible conciliar el sueño.
Lo único que sabía a ciencia cierta fue que su entorno, su verdad, su escenario y aquél ínfimo tesoro que poseía en su humilde caja fuerte personal eran insuficientes para ofrecérselos, que no bastaban para acceder a aquél lejano mundo que circundaba cada día. Dos vidas con sentidos tan poco conciliables. Casi un universo paralelo en que él se situaba cada jornada… sólo para verla pasar.
Un día entendió que el punto de encuentro entre ambos no existía. Que ni siquiera hubo señales que llamaran a forzarlo. Las experiencias, sus propias dimensiones existenciales no cuajaban, ni calzarían en la mejor de las quimeras. Que tanta contemplación sublime sólo sirvió para acercarlo a su momento más esperado, ese de enfrentarse a su propia ventura, a la que por mandato sustancial le correspondía. Que por más que tal maquinación perversa a combatir lo alejase más de ella, lo llevaría por fin a alguna parte.
Y cedió… Encontrando con ello la solución a la dislocada incógnita que atormentaba sus mañanas. Una conclusión maravillosa. Ella había sido el último escalón del idilio. De ahora en más, era también el designio final que conduciría sus pasos hacia la esquina correcta.
La dejó.
Sin darle más espacio al sueño vacío. Enfiló su mirada y su andar hacia otro rumbo. Nunca más la vería pasar. Si al final, también sabía que la ciudad era demasiado grande como para temer otro encuentro accidental, imprevisto, susceptible.
Una metrópoli tan gigante como enorme en sabiduría y justicia podía ser la vida misma, tanto para no propiciar un nuevo traspié, uno de esos que echara a andar la ilusa imaginación y corrompiera su verdadero suelo.

jueves, 17 de abril de 2008

ELEMENTO SACRÍLEGO: LOS ONCE MANDAMIENTOS PARA DESCUBRIR QUE TU MINA ES UNA NINFÓMANA

Ya saben, es pura broma… Sin espantarse… Fuera el prejuicio y “la gravedad”. Ley pareja no es dura, me reí de mis congéneres, ahora hagamos democracia...

Ahora, nunca está demás pegarle una miradita al tema, mira que de tanto abarcar a veces algo se aprieta. Así como de tanto teorizar, algo se acierta…

1. Si en medio de una reunión casual y con nuevos amigos, no se le ocurre mejor panorama que vean una película porno.

LOVAGE - SEX (I'AM) (Music to make love to your old laby by, 2001)

2. Si cuando entras a la farmacia a comprar condones te dice “compra de estos, son mejores. Yo siempre ocupo”…

3. Si en tu primera cita, luego de que se encuentran y se saludan por primera vez, le dices “¿Y? ¿Qué quieres hacer?” y te bajan el cierre de una

4. Si la llevas al estadio a ver un partido de fútbol y le encuentra buen poto y buenas piernas a los 22 jugadores, las dos bancas, los árbitros, el jefe de barra, el vendedor de maní, el boletero, el estacionador de autos…

CINDY LAUPER - GIRLS JUST WANNA HAVE FUN (She's so inusual, 1983)

5. Si en la primera cita íntima te amarra a la cama, te echa crema, te hace performance descomunalmente desfachatadas y todo con la luz prendida y regaetón de fondo.

6. Si cuando estás viendo un video erótico o xxx y están en la etapa del preámbulo, te pasa el control remoto y te dice “adelántala, adelántala”…

CALLE 13 - SUAVE (Calle 13, 2005)

CALL 13 - SE VALE TODO (Calle 13, 2005).

7. Si en tu primera cita la llevas al cine y sientes que ya dentro de la sala y cada tres minutos la chica en cuestión te agarra tu parte íntima aunque al lado haya una mamá con su hija de cinco años y al otro una abuelita canuta comiendo palomitas de maiz y mirando con cara de espanto...

LOVAGE - LIFEBOAT (Music to make love to your old laby by, 2001)

8. Si cuando la ves mascar chicle, ves que revienta el globo y se pasa la lengua por los labios como tres veces, si está comiendo kojak lo succiona por veinte segundos y lo saca para mirarlo fijo, si está tomándose un helado hace que cada lamida sea por más de cinco segundos y si ve que algún hombre la mira fijo le pega un mordisco (al helado, claro…).

9. Si en una reunión social hablan de fantasías sexuales, momento en que sus amigas sacan a relucir las más clásicas -como “la del negro”, “la del trío”, “la del equipo de baby”- y ella tiene cara de amurrada porque ya las hizo todas y no tiene tema.

LOVAGE - STROKER ACE (Music to make love to your old laby by, 2001)

10. Si entrando al supermercado se va derechito al pasillo de las velas y el aceite emulsionado. O si la invitas a tu auto y lo primero que examina es el amortiguamiento de los asientos traseros.

CALLE 13 - EL TANGO DEL PECADO (Resiente /Visitante,2007)


11. Si tiene un tatuaje en una nalga que diga "kiss me, kiss me, kiss me", "free way", "I need you now", "Si te sales te mató", etc... O si en un Club de Tobby al que vas ella pasa a saludar y cuando se retira, el tema de discusión entre los comensals es si la chica se veía mejor con su arreglo de vello púbico a "Lo Ronaldo", "La Ley de La Selva", "El Sinead O' Connor", "El Rayo", "La Z del zorro", "El Mohicano" o "El Bigote Arrocet"...



LO QUE ESCUCHO: LOVAGE BOOK OF THE MONT (Music to make love to your lady by, 2001): El experimento cachondo, trasgesor y lúdico de dos genios inquietos -Mike Patton y Dan Nakamura- más el aporte sensual de Jenny Charles que más que un aporte significativo al trip hop del nuevo milenio es hoy un verdadero culto al sexo y el libre andar de las pasiones...


viernes, 11 de abril de 2008

ELEMENTO CRÍTICA: Amor "piti", Audiencia "pava"

Un suceso, es cierto.
Éxito asegurado, algunas nuevas figurillas arrojadas a la selva mediática donde muchos entran y pocos se mantienen.
Verso, pero del bueno, de esa pomada vendida por kilos.

Un impresentable suceso que nos enrostra en plena cara el doble estándar chilensis y se ríe a carcajadas de la pelotudez del televidente medio.
AMY WHINEHOUSE - WAKE UP ALONE (Back to Black, 2006); Canción dedicada a los que compran el producto reality con devota inocencia...
¿Que bonito no? El Ceniciento conquista a la Princesa en plena Torre Eiffel y la señora en la población llora a mares porque los sueños imposibles de niña –esos que la realidad bullante te dice que no existen- se cumplen al menos en la pantalla.
Un final de película, la portada del diario, el comentario de la oficina, de los programas de tv y radio, en fin.

No voy a gastar tiempo en analizar un reality cuando cualquiera que sepa un gramo de tele sabe que sus capítulos estabán más arreglados que “la yegua del Tony”.
Pero no puedo pasar colados los cientos de sitios, páginas y publicaciones que aglomeró la final de “Amor Ciego”, llamado de atención como para decirle al lote de guionistas brillantemente guiados por María José Barraza que por favor escriban las futuras teleseries, esas que como todas las de su género hoy en día, tienen su final asumido desde el primer capítulo pero cuyo único mérito es mantener a la audiencia anonadada, como si pudieran convencerse que la fantasía logra superar a la realidad siquiera por un rato.

Anoche, y muchos podrán decir lo mismo, la final de "Amor Ciego" era el tema en viga y también msn. Y todos apostaban al cuico amanerado de Las Condes para quedarse con el corazón la rubia trepadora de Canal 13.
AMY WHINEHOUSE - LOVE IS A LOSIN GAME (Back to the back, 2006): Para los que entraron al reality creyendo que la simpatía y su estilo "tan particular" los iba a instalar de una mina que ama con sono promter.
Ja, si hasta en un blog, un peseudoguionista decía hace meses “va a ganar Sebastián”.
Que todavía queden…
Si alguien que me conozca puede acá rebatir abiertamente que no anticipé el final de la serie, que tire la primera piedra.
Esto que vimos, muchachos, no es más que la manifestación latente de que, a pesar del avance sociológico, seguimos pensando como coloniales, haciendo ganga con el sueño de convertir al amor en un cuento de hadas cuando la verdad dice que ahora, las diferencias sociales, la brecha que las divide y los mundos que los rodean y encierran hacen que el resultado del dating show sea una simple muestra de cinismo comercial, de verdadera fantasía con su buena cuota de ilusión vendida.
AMY WHINEHOUSE - YOU KNOW I' M NO GOOD (Back to the black, 2006): La canción con que "Cari" -la princesa- le termina cantando a Edmundo -el mendigo enamorado- una "chiva" para dejarlo de lado... Historia conocida. The real world...
Ganó un cabro definido como bueno, del pueblo, a pesar de ser “jurgolista sin futuro”, que le encontraban voz de pito, poco tamaño, cierta ordinariez y hasta antecedentes policiales, otra simple muestra del chaqueteo nacional que se convierte en devoción cuando los números mandan, es decir, mientras el personaje dure y marque en pantalla. Ganó porque estaba pauteado, porque es un producto apreciado por el público y el producto se vende o no se vende.

Si usted ve este tipo de programas y se caga de la risa, venga. Súmese al grupo incrédulo entonces. Bienvenido al club de los que pisamos tierra firme cuando tomamos el control remoto.
Pero no me salgan todos ahora “con que siempre supieron”. Se la compraron toda, hicieron listas en facebook y colmaron el medidor de people meter con una pelotudez de programa que tenía su final escrito.
Yo me río no más. De cómo la industria televisiva, esa tan básica y predecible se las arregla para con, excelentes puestas en escena y notables despliegues de producción, hacer que un libreto pobre, presumible, falso y hasta irreal logre cautivar audiencias y les venda la pomada del príncipe azul y la princesa de cuentos en medio de una historia fiel, sufrida y hasta entregada, esa que nada tiene que ver con la de hoy, la de cada sábado por la noche que se rompe ante nuestros ojos en las discoteques, al ritmo del regaetón y con el apuro juvenil de nuestros tiempos que, lejos de buscar el cuento de hadas, aporta como testigo al “Love Express Ciego y Humeante”, el "Real Word" de nuestras calles... ¡Pero ya! Si alguien ve a Cari paseando con Edmundo por una plaza en La Pintana me manda una foto y me la refriega en la cara, ¿si?
Yo me río no más.
..
Así pues... con el fenómeno televisivo del año, jeje.
¿Se la compró? Lo felicito.
Siga soñando. Los ejecutivos de la televisión necesitan de gente como usted. Y los básicos creativos de la industria conservan “su pega” gracias a su fidelidad y devoción patética. “El dedo en la boca” le llaman. ¿Lo sabía, verdad?

LO QUE ESCUCHO: AMY WHINEHOUSE - JUST FRIENDS (Back to the black, 2006): Un buen título para decirles que lo único afectivamente cierto que les quedará como conclusión de vida a algunos de los participantes de este culebrón del encierro es que consiguieron nuevos amigos. Lo demás, es tele...

sábado, 5 de abril de 2008

ELEMENTO FICCIÓN: ¿Te tienta?

Quince minutos de conversación y sentía que dudaba. Sorprendido, anonadado, abordado y por qué no, asumiendo cierta tentación. Arturo había salido a tomarse unas copas con su jefe a un local del barrio alto. Mucho traje fino alrededor, conversaciones arribistas y él, sólo en la mesa pues su superior recibió una llamada urgente y lo dejó con el gancho del bar abierto y dinero para el taxi.
De ahí, miradas, abulia, un tipo joven y elegante que se presentó como Renato se sentó a su lado en la barra y un feed back clásico que se convirtió en una propuesta de trabajo bastante “no tradicional”. - Me tienes que estar hueveando le dijo Arturo con todas sus letras.
- No compadre, si te lo digo es porque caché que tienes el perfil, no te digo que yo trabajo hace cuatro años en esto…

- Pero a ver, ¿me estás proponiendo definitivamente que trabaje de puto? Perdóname pero me parece una falta de respeto…

- Claro, si lo miras así, es una falta de respeto. Mira, me dijiste que vienes del sur y eres psicólogo. ¿En que trabajai y cuanto ganai, si se puede saber?

- Me gusta la radio compadre, el tipo que se fue hace poco es mi jefe. Por ahora, trabajo en una en la parte comercial esperando mi opción para salir al aire alguna vez. No te diré cuanto gano. Renato veía la terquedad de su contertulio, aunque sabía que la desconfianza daba paso a curiosidad.
- Pero a ver, ¿ganai 500 lucas o más por ejemplo?

- No compadre, pero por lo menos se vive mejor que en La Unión, que es de donde vengo.
- Ahí está, ves que no me equivoqué. Yo llegué a Santiago hace cinco años y de andar a patadas con las piedras pasé a esta vidita que tengo. ¿O no te gustaria ganarte un palo y medio mensual?
Arturo ya estaba entusiasmado y comenzó, como buen psicólogo a indagar.
- Veamos, ¿me estás invitando a compartir el negocio de puto contigo? Cómo se yo que no eres un fleto que me quiere embaucar…
- Porque no te estoy invitando a salir, te estoy ofreciendo pega. Es más, acá te dejo mi tarjeta y si tuviese intenciones, te pediría tu número. No me interesa saberlo. Si no me llamas es que me equivoqué contigo. Lo que no entiendes es que estoy buscando tipos para este trabajo, para armar mi propio negocio.

Arturo asintió con la cabeza. Ya te capté, o sea, quieres ser algo así como un cabrón.
- No viejo, no me estás entendiendo. Este es un negocio lucrativo. “La Doña” para la que yo trabajo factura tres palos al mes y ni se mueve del escritorio. Yo, con cinco cabros como tú, mas mis contactos que hice en este tiempo, pongo mi propio negocio y me gano lo mismo que ahora pero desde mi departamento, que a todo esto, haciendo esta peguita me lo compré pues. Tú, con mucho respeto, tienes la opción o esperas a ver si te sale lo proyectado o terminas dando las ofertas del día como locutor en alguna multitienda por 300 lucas. Tú decides

- Ya, okey. Te acepto “el palo” pero qué… ¿Quiéres que hagamos una especie de full montty? Socio, tengo 33 años, mido 1, 72 y no tengo músculos. ¿Te quieres ir a la quiebra? Renato entendió que debía ser más específico y directo.
- A ver amigo, usted no está entendiendo nada. No le ofrezco un trabajo ni como el de las putitas de Plaza Italia que atienden a 10 viejos por noche o el vedetto inyectado con esteroides. Te hablo del negocio real, compadre. De la clase alta, la que yo atiendo. Los músculos, las melenas y los bien dotados quedan para las pendejas calientes o las minas jóvenes con falta de cama replicó Renato y continuó.

- Yo trabajo con viejas con plata, que pagan 180 lucas por pasar una hora con uno. Si pongo mi negocio, cobro 150, tú te quedas con 90 y yo con 60, ¿entiendes? Los contactos y el roce de ustedes para este trabajo me los dejas a mi. Ya tengo cuatro chicos en carpeta. Contigo son cinco. Un par de charlas y están… Nada de maricones ni despedidas de solteras. Puro jet set…

Arturo ya estaba intrigado. Veía que Renato, además de bien vestido y muy refinado, tenía claros rasgos varoniles. Eso no era acoso ni tenía olor a “Cuento del Tío”…
- Pero entonces, si esas viejas tienen plata, seguro que buscan tipos dotados, no sé, si por algo buscan por fuera
- Mire compadre, yo le hablo de viejas ricas, de la otra generación, de las que viven por este lado, de las que tiene plata para botar y si quieren pegarse un polvo se lo pegan con el personal trainner o el jardinero. A nosotros nos buscan para otra cosa. ¿Has escuchado hablar de las damas de compañía? Esto es lo mismo, pero en el género contrario… Señoras harto bien mantenidas, con familia, gran entorno social, casa, autos y una vida emocional pa’ la cagá. Ahí entramos nosotros porque ellas buscan tipos cultos, que las escuchen, les den cariño, las hagan sentir bien. De eso se trata. A veces ni tienes que empelotarte, loco. Incluso, para convencer a su interlocutor, le lanzó una frase muy emparentada con su realidad. Yo estudié comercial, para lo único que me sirve es para ordenar mis finanzas y para tener tema con mis clientas… confesó.
- Y dónde se juntan, no cacho, dónde las atiendes entonces. ¿No es cosa de moteles? preguntó el cada vez más entusiasta Arturo.
- Moteles, cabañas, te pagan hoteles… Loco, ellas ponen la plata. Uno las acompaña hasta al mall a veces. Supongo que no tienes complejos con que te vean, ¿verdad?
- Creo que no, o sea, no es tan simple. Me estás hablando de que me venda…

- Mmmm, te lo sintetizo así entonces, Tú eres psicólogo. Si tuvieras una consulta y entra alguien con traumas sexuales, qué le dices. Apuesto a que apuntas a desinhibir su mente…
- Claro, eso haría, por lógica eso sí.
- Bueno, huevón, acá es lo mismo. ¿O tienes problemas con tu moral, doc?
- Estás loco, lo único que me no me cuadra es que esta pega sea como prostituirse y me sienta no cumpliendo el biotipo. ¿Por qué me elegiste a mi?
Renato hizo un ademán como para que su acompañante viera hacia las mesas… ¿Ves la vieja deliciosa esa que está sentada allá, con el marido, de vestido negro? La turca Apud, es clienta mía… Te miró tres veces en este rato que estás con tu jefe. Tente fé, tienes tu pinta, ellas saben que buscan. No son cabras locas, quieren tipos sofisticados. Y bueno, mientras se te pare, no me llegan quejas porque algunas sí buscan sexo, pero no como las minas de ahora. Son más serias, les gusta que las sepan tratar. ¿te manejai con eso?
- Si, demás. ¿Pero porque me miro una vieja me quieres reclutar?
- ¿Una? Eres pavo o te hacis…Y las dos que están allá, en la otra mesa. También clientas. Igual echaron el ojo. Siempre miran. Si te pegan dos repasadas es porque te encontraron algo. O sea, sirves para esto.

Arturo sonrió nervioso… ¿Y como cuánto dijiste que uno gana mensual?
- Simple… Si atiendes cinco veces al mes, ya sumas 450 lucas en efectivo que yo te paso luego de descontar lo mío. Te pagan a ti. Yo hago el contacto. Cinco atenciones en un mes quiere decir que eres nuevo, sin clientela o con mala suerte. Puedes atender cinco veces en dos días incluso… Saca tus cuentas. Te lo dice alguien como tú, joven, profesional, con departamento propio, auto y un negocio en vista con claro crecimiento. Compadre, las minas de ahora tiene acceso a dinero. Mis clientas siempre tuvieron plata. Lo que pasa es que el mercado crece y hay que aprovechar…

En eso suena el celular de Renato quien en tono coqueto contesta. Hola Jefa. ¿Dónde? Ahh, me gusta eso. Voy, estoy cerca. Chao.

Apenas colgó se despidió de Arturo con un ya sabes, si te interesa, me llamas. ¡Te doy una semana para pensarlo!.
Apretón de manos firme, un golpeteo en el hombro y la señal al de la barra que lo bebido se anotara en la cuenta.
Arturo se reía entre sí, como diciendo "no puedo creer que me esto me pase a mi…"
Giró como para irse y vio que Renato salía con su traje de moda y sacaba las llaves para quitarle la alarma a un Audi último modelo apartado frente al bar.
En ese momento se acordó de aquél consejo que le dio su hermano cuando salió del sur. “Vas a tener una oportunidad y tendrás que aprovecharla, brother”. ¿Era ésta acaso?

miércoles, 2 de abril de 2008

ELEMENTO SACRÍLEGO: LOS ONCE MANDAMIENTOS PARA DESCUBRIR A UN MUJERIEGO

Ya, chiquillas. Ya muchachos, ahora se puede comentar, ehhh.
Esto lo saben muchas pero otras se hacen las que no

Se dice que hay una teoría (y varias canciones de Cristina Y Los Subterráneos que la refrendan) que indica inefablemente que a la mujeres les gustan más ésta clase de tipos, que tienen adosado el ADN del sufrimiento encima, que tienen imán para atraerlos y que los que no suscribimos “pagamos los platos rotos”… En fin.

LENNY KRAVITZ - LOVE REVOLUTION (Love Revolution, 2008): La canción que le da nombre a la gira y al nuevo álbum. Para que el parlante goce o pida compasión...

No es que esté cavándole la tumba a mis congéneres, si ya nos tocará reírnos a nosotros y como dije al cortar la cinta del blog, esto al final es pura joda –por qué siempre tengo que explicar esto- y las generalizaciones ya sabemos que son odiosas. Pero si usted me tiene fe, anote. Nunca falta el buen dato.

LENNY KRAVITZ - IF YOU WAN IT (Love Revolution, 2008): Algo de lo que ya suena en las radios. Una notable muestra del regreso contundente de un músico que vendrá por estos días. Si lo quieres... Ja. Ahí nos vemos.

  1. Si cada vez que le presentas a una amiga termina pidiéndole el celular.
  2. Si en tu primer encuentro sexual con él ya se quiere quedar con tus churrines.
  3. Si lo invitas a tu casa a almorzar y vez que a cada rato está mirándoles las piernas, el trasero o el escote a la nana, tu hermana o tu mamá.
  4. Si revisas su ocupadísima memoria de su celular y del 100%, un 80% corresponde al número de minas…LENNY KRAVITZ - WILL YOU MARRY ME (Love Revolution, 2008): Uffff, esa no la puse entre los once mandamientos porque ya es de mujeriego con cuática...
  5. Si reparas en que, al presentarle a una fémina cualquiera, utiliza las mismas frases clichés –dícese chantas y previsibles también- que usaba cuando te conoció a ti.
  6. Si encuentras que te faltan algunas pastillas de tu caja de Tapsín Período sin que hayas tenido acercamientos íntimos con él. Se usan porque sirven para quitar el dolor en “esa parte tan delicada” luego de un arduo trajín… Fijo, él te las robó...
  7. Si cuando deciden ir a un motel te dice “vamos a este porque allí trabaja un amigo y me hacen descuento”.LENNY KRAVITZ -LOVE, LOVE, LOVE (Love Revolution, 2008): Hablando de discursos simples y ad- hoc a los mujeriegos... Acá un botón de muestra, Falta la moto y la polera sin mangas y las chicas correrán a entregar el corazón y otras partes...
  8. Si cada vez que te juntas con él, sientes que anda con cierto aroma a “pachulí” y te dice que es culpa del poco espacio en las horas punta del metro. Mentira. Los perfumes baratos no tienen “fijación” por simple alcance.
  9. Si abres su closet o miras detrás del respaldo de su cama y encuentras que cada vez hay una rayita más, como en el mazo de Monk en Pandillas de Nueva York. Otra marca, eres la “nueva víctima”…LENNY KRAVITZ -I' LL BE WATING (Love Revolution, 2008): Una de las que ya anda sonando por ahí. Una letra que por estos días a muchos no nos pasa inadvertida. Es lo bueno de Kravitz, que escribe no para la industria aunque así parezca. A veces, su inspiración sirve o al menos, da en clavo...
  10. Si tienes hermana, mamá atractiva o nana peruana con buen lejos y descubres que él se las arregla siempre para estar en tu casa cuando sabe que tú no estás.
  11. Si lo conoces recién, te invita a tomar un café y te toma la mano subiendo hasta el codo, diciéndote la frase “nadie sabe si mañana a esta hora estaremos en este mundo, aprovechemos mejor…”
Lo que escucho: I LOVE THE RAIN - LENNY KRAVITZ (Love Revolution, 2008): Dicen que el nuevo disco del rockero está lejos de compararse a anteriores entregas de gran nivel. Se me ocurre que los expertos que no creen en el retono de Kravitz sólo pecaron en no escuchar el disco completo. Si no me cree, dele volumen a esta... Dígame si no es "sello Kravitz" en su máxima expresión.

martes, 1 de abril de 2008

ELEMENTO INICIAL: Vamos que se puede...


Ups!
Hace mucho rato que no escribía por este medio que tan bien me trata. No es que echara de menos, que el blog tire mas fuerte que la sangre o pamplinas como esas. No, simplemente... medieron ganas de reabrir mi sitio. A la usanza de antes, aunque seguro, con nuevos amiguillos. Todo es renovable. Usted ya sabe que este, a diferencia de otros sitios -con el respeto que me merecen- no son ni un formato de revista, ni un diario de vida hiperventilado, ni un rincon para escritores frustrados, ni un adelanto del monólogo fome de la tele, ni una visión crítica de la actualidad, ni nada de eso. Sólo lo que escribo cuando tengo ganas...
Mientras voy contando las secciones que este nuevo Pinto Elemento trae, que les parece si vamos degustando al tipo que me regaló la sensación de estar viendo un mito a unos cuantos metros. Y que mejor, si de Bob Dylan se trata, que "Lay, Lady, Lay", mi canción favorita y sus diferentes coberturas en el tiempo. Como para recordar los ejercicios sonoros que caracterizaron siempre a este sitio.

Lay, lady, lay - Bob Dylan: Tanto clásico tiene este tipo que es fácil ser rebuscado y enarbolar banderas en nombre de sus himnos a la libertad y los cambios sociales. Será por naturaleza que yo prefiero ésta si de su mejor obra me preguntasen. ¿Por qué? Simple, el aporte fundamental de Dylan al mundo musical es la profundidad de su lírica. Y en ese contexto, no puedo encontrar nada más genial que hacer que la letra de una canción impúdica sea lujuriosamente bella. Hazte esa...
Ya dije, nuevo sitio, mismo espíritu. ¿Le doy el menú?

- Elemento Crítica:
Me parece que sólo saldrá editado cuando valga la pena. Últimamente, no hay mucho que valga la pena, dicen...

Acker Bilk - Lay, lady, lay: Sólo le falta la voz del viejo Dylan. Una vrsion instrumenstal con la genialidad del clarinetista inglés de la vieja guardia.

- Elemento Opinión y/o Feedback: Ya sé que antes se vendían por separado. Ahora puedo ver que eran lo mismo, más allá del nombre. Si tuvo tan buena recepción antes, por qué eliminarlo ¿verdad? Cuente con nuevas entregas de "La Entrevista del Once". A veces me da por sacarles la foto, para ver cuánto dicen, cuánto esconden, cuánto engrupen, en fin. Morbosidad con la venia del lector.

Tonny Mottola Guitar Factory - Lay, lady lay: Si usted creía que este tipo sólo se dedicaba a descubrir estrellas y casarse con "las más ricas", fíjese que acá tiene usted una muestra de su otro talento, la guitarra. Bueno, reconozcámosle entonces que se maneja con las curvilíneas el hombre, ehhh.

- Elemento Humor, Segundas Lecturas:
Hay días en que sólo quiero leer el diario. Y reírme de sus líneas editoriales, ¿si?


- Elemento Soundtrack:
Un clásico. La traducción de una canción "de esas", de las que te provoca algo, que te mueve el día, que muchas veces te genera sensaciones y ni sabes qué es lo que dice. Mucho más que un "de inglés a español".


- Elemento Musical:
Más amplia que la anterior, con más secciones. A la conocida "La especialidad de la casa" -covers, revisión de discos, etc- súmele otras como "MP Kitsch", "Lo llamaban Blue"
-¿no querían que volvieran los lentos?- y otras que iran descubriendo gracias a San Soulseek y San Evoca. Sólo para melómanos.

Buddy Guy/Anthony Hamilton/Robert Randoph - Lay, lady, lay: Si de melomanía se trata, acá hay una versión notabilísima en un código muy distinto. El blues acunado en Chicago con maestros de elite en la tarima. Un lujo.

- Elemento Ficción: Uno de los que prosperó en la recta final de El Pinto Elemento 1, un espacio para crear historias. De esas que, aunque lleven algo de uno -como toda creación, por básica que sea- no necesariamente reflejan lo que te pasa. Es simple, vana y pura ficción. Donde la música y la historia generamente van de la mano, por lo que el abanico de posibilidades auditivas es mayor. Ojo con eso, ehh.

Ministry - Lay, lady, lay: No podíamos dejar fuera un género tan masivo como el heavy rock metal. Acá, la banda de A Jourgensen encendiendo una canción que por sí sola, ya es bastante encendida.

- Elemento Sacrílego: En un país de capa religiosa cada día más delgada, que pierde su moral en cada esquina y a cada instante, cómo quedarse abajo de la burla ¿no? Pero no me río de la religión. Me río del concepto "mandamiento", lo atesoro, lo acomodo a la versión joda y nos reímos de lo que pasa en esta sociedad tan doble estandar. ¿Le parece? Cuando vea "Los once mandamientos de..." me hace el juicio final.


Magnet/Gemma Hayes -Lady, lady, lay: Si viste "Mr and Mrs Smith" te recordarás fácil de esta versión que musicaliza una de las tantas escenas románticas de la pareja de espías tratando de matarse, esa que encarnaron Angelina Jolie y Brad Pitt.

Usted ya sabe que independiente de la que turne, todas las secciones llevan banda de sonido. Por lo menos música siempre hay. Si no le gusta es problema suyo. Si se repite del blog anterior, lo mismo. Como dijo Lucía Pinochet mientras le daba comida a su marido en el Hospital Militar, "el perro es mío y yo sé con que lo lleno..."
Sólo recuerde que este es un sitio sin más fin que propiciar el feed back, alimentar la locura colectiva y despejarle la mente un rato. Para los amigos...
Los demás, esos amargos de siempre, tienen prohibido el acceso.
¿Qué más? Que a partir del próximo post si se podrá comentar, que el diseño y los links de rigor están en camino... Lo de siempre, armándonos de a poco. Como ayer, como hoy, como mañana especialmente.
Eso... Juegue no más...
Gracias por venir y ojalá lo disfruten. Sino, me cobran a domicilio.
Bienvenidos todos.
Lo que escucho: Lay, lady Lay - Duran Duran: Hay muchísimas versiones del clásico del viejo Bob pero sin duda, para tomar una canción inmortal hay que mostrar más que admiración. Esta versión sint pop tiene elementos que la hacen superior a cualquier otro cover y una digna versión de la gigante original. Grandes pasajes instrumentales, un notabilísimo juego de tonos vocales de Simon Le Bond y el desprenderse del abuso. Es sutil, justa, lo que perfectamente podríamos definir como una clase de "estética sonora" en la más difícil de las materias. Un temón...