miércoles, 18 de febrero de 2009

ELEMENTO FICCIÓN: TRÁMITE MORTAL



- Al suelo, al suelo te dicen mierda...
Tenía un nudo en la garganta y miles de sensaciones encima. Lo primero que pensó fue en controlar sus traicioneros nervios y esperar que pasara ese maldito segundo. Con la cabeza apegada al piso intentaba calmar a una mujer que temblaba despavorida a medio metro suyo y con un encapuchado gritoneándola escopeta en mano.

- ¡Cállate vieja c... o te pego un tunazo!

Él trataba de transmitir fortaleza. Aguantó el aire implorando un final al episodio sin imaginar jamás lo que seguía. Por su afición a las noticias y el cine pensó que quizás uno o dos minutos de insoportables alaridos parecía el trauma común de un asalto usual. Hasta que se escuchó un disparo...
Ya contaba una víctima mientras captó que los miembros de la banda se recriminaron a insultos entre sí.
Apenas pasó el colapso, las sirenas sonaron fuerte. De sopetón empezó la batahola y pudo ver desde su lecho de rehén cómo dos autos policiales se posicionaban frente a la entrada del banco. Se bajaron raudos cinco carabineros con armamento y chalecos blindados. Pensó lo peor y no se equivocó.
Era una tromba. La contradicción entre lo no visible y traumático hermanándose con el peligro sacaba boletos de primera clase. Cómo él los tenía para saberse testigo de su cita más cercana con la muerte; la podía palpar, la respiraba y presentía. Y sólo su instinto estaba invitado a la fiesta.
Un salto voraz en la secuencia que sólo imaginó hasta ese instante macabro llegó con las amenazas de los unifomados y el comienzo de una balacera infernal.

- ¡En el suelo, quédense en el suelo! se distinguía entre los estruendos cruzados. Inclinó su cabeza tratando de levantarse para avisorar refugio y dio con un espejo que le regaló imágenes dantescas. Una cajera que alzó su cabeza sobre un mesón al otro lado de la escena era alcanzada por un tiro y caía abatida en medio de los chillidos ensordecedores de la gente, los vidrios rotos y algunos gemidos de calvario.
Descarga insufrible a pasos de su cuerpo tendido en las baldosas. Un via crucis que se prolongó por dos o tres minutos que no contó. Sólo atinó a tapar sus oídos y arrastrarse hasta un mesón cercano mientras el corazón latía a mil por hora. Poca frecuencia comparada con el millón de secuencias que pasó por su mente, como afrontándose a recibir el final. Personas, afectos, lugares, momentos... todo en medio de ese instante que equlibraba la vida y la muerte.
Lo demás fue casi inconsciente. Instante después un policía armado lo confinaba a desalojar el lugar de manera intespectiva. En ese corredor sigiloso hacia la calle pudo ver nítidamente seis cuerpos desparramados y postrados al designio del plomo fatídico. Cuatro tipos con varios impactos encima, aún con pasamontañas, un guardia con el que minutos antes cruzó mirada y su camisa teñida de rojo, la mujer que yacía en medio de un charco de sangre...
No entró en sí. Lo revisaron paramédicos mientras cientos de curiosos buscaban su mirada en aquel sepulcro urbano acordonado por la ley. Sin hablar con nadie, apenas saboreaba un café que llegó sin saber de dónde y prendió un cigarrillo mirando el pavoroso episodio del que fue actor principal.
Y cuando un fiscal ordenó que lo transportaran a una comisaría, llegaron dos reporteros de televisión exponiendo otra vez su pálida cara con preguntas majaderas y hasta aclaratorias.
- ¿Que hacía usted cuando entró a robar la banda? ¿Mataron al guardia cuando llegó carabineros? ¿La cajera del banco fue acribillada porque trató de huir o sólo fue víctima del fuego cruzado?
Les hizo un ademán y los sacó sin mucha delicadeza del medio. Recién comenzaba a entender y dimensionar lo qué había pasado realmente.
Sólo racionalizaba dos cosas. Una, que estaba vivo.
Sí, vivo para contarlo, para abrazar a los suyos, para empezar de nuevo, para el segundo vistazo.
Y la otra, un detalle...
No había sido el mejor día para escaparse a hacer trámites...



domingo, 1 de febrero de 2009

ELEMENTO FICCIÓN: CRÓNICAS MACHISTAS 6 - "LA MINA DE 30..."

Los negativistas suelen decir que no es bueno clasificar, que las generalizaciones son malas consejeras, que cada caso humano es siempre distinto...
Los positivistas suelen apelar a que "de los detallistas será el reino de los cielos, incluso en lo que ellos consideren estar en el cielo aún permaneciendo en tierra".
Mentira, lo acabo de inventar para que el relato tuviese una intro. Pero igual, juzgue usted con cuál tendencia se queda.

Juan: En serio, loco. La pendeja esa me tiene reloco...

Diego: No sé que le hayas a las cabras chicas. Yo, compadre, prefiero mil veces las minas de 30.


Juan: Pero nooo poh compadrito, cómo va a andar comiendo pan añejo cuando hay hallulita fresca en la casa...

Diego: En serio, viejo. Entre un vino nuevo y uno de guarda, cuál elijes. El de guarda.


Juan: Y entre un auto modelo 2009 y uno del '90 no hay por dónde perderse, ¡amermelao! Harto te falta, tenis el puro carnet voh no más. Yo te dije siempre, ¿cierto Pedrín?


Pedro: ¿Ah? ¿Cómo está el par de cabros chicos? Hablando de minas los polluelos, apuesto.

Juan: Y qué, queris que hablemos de hombres. Tan rew... ¿Ves, casado con una treintona que lo tiene así? Por eso le digo a este, las minas de 20 son las mejores y este daaale con las de 30...

Pedro: Más respeto, idiota, mi mujer tiene 34 y está en su mejor edad.


Juan: Otro más...


Diego: ¿Ves? La mina de 30 es lo mejor, socio.


Juan: Ya, ya, ya. ¿A ver? Qué me van a argumentar. Que son maduras, que tienen estabilidad económica, tienen más carne pa'l invierno... Puras leseras. Loco, esas aún están en el segmento criado con mentalidad matriarcal, donde le hacían todo al hombre y por tanto ellas se reprimen.


Diego: Mmmm, cuec! Nones, no tiene nada que ver. Yo hablaba de algo netamente emocional-sexual.

Pedro: Además, son sus gustos, qué te metes tú.

Juan: Me meto porque es polluelo y no hay que dejarlo que se pierda por el mal camino, ajajaja.


Diego: En todo caso, aunque estábamos hablando de mujeres, era con mirada de proyección, de con quién es mejor estar en estos tiempos. Y aunque no es bueno generalizar, yo prefiero la mina de 30.


Juan: Mentira, si te metes con puras mujeres de 20, hombre. Además, con lo pavo que eres, la mina de 30 te tendría dominado, te corta las alas.

Pedro: Pero a ver, cumpa. ¿Tiene que ser 30 años como límite exacto?

Diego: No, man. 28 o más, qué se yo. Hablo de los 30 en la mujer como la etapa en que genera un punto de inflexión, deja de andar pensando en que se va a quedar sola, se banca mejor sus fantasmas, sabe lo que busca y es directa para encontrarlo, no se anda con vueltas raras. Dentro de la clásica inestabilidad de las minas, es más resuelta que las pendejas. Más claro aún. Está capacitada para ser madre, está capacitada para afrontar una relación pasajera con su respectivo quiebre si no resulta algo más, eso sin quedar desperramada por el suelo porque es más grande...

Juan: Yaaaa, le pusiste...


Diego: Son más jugadas con sí mismas en el sexo...


Pedro: Cómo, ¿se masturban más?


Diego: No, estúpido. Son capaces de alzar la voz y exigirle a su pareja, saben mejor qué es el placer, saben qué buscan. No andan aprendiendo como las chicas, andan disfrutando más y mejor.

Juan: Pa' mi que este gil quiere una mina que lo mantenga, por eso quiere una de 30, ajajajaja. Yo ni por eso. A buey viejo, pasto tierno...

Pedro: Yo voy con lo que sea, mientres esté fileteada...


Diego: Pero hombre, si no hablo sólo de lo sexual. Digo, es verdad que la mujer de 30 es a veces mucho menos juguetona en la cama que una menor pero en la vida es lejos más resuelta. Son más inteligentes, más comprensivas, más sinceras, tienen claro que al menos, los planes de esta semana son los planes de esta semana. Las pendejas cambian el libreto de su existencia de un día para el otro.


Juan: Ya, Pedro. Déjalo, si a este parece que ya lo perdimos. Cuando sea un mangoneado lo quiero ver.


Pedro: Jajajaja.


Diego: ¿Mangoneado por una mujer que se sepa vestir bien, que conozca su cuerpo, lo que le gusta, maneje las técnicas de seducción, sea competente en la vida, tenga la capacidad de criar sin perder su femeneidad, sea más segura ante los demás y vaya por la vida repartiendo esa seguridad ante las que le quieren amagar su equilibrio? O sea, no me salven, cabros. No me salven...

jueves, 22 de enero de 2009

ELEMENTO FICCIÓN: CRÓNICAS MACHISTAS 5 - "LAS CHILENAS NO SABEN TIRAR"


Léalo sin prejuicio, en el caso que sea mujer...

Porque lo más fácil –y lo “más de mina”- sería patalear y replicar. Y si no se ha dado cuenta aún, ésta sección sólo aplica testosterona y refleja el lado alfa a los temas que todos hablan. O quisieran hablar…


Juan: Estaríamos “listaylor” con las amiguitas para el candombe del viudo veraniego, papá!!!

Diego: Yaaaa. Y así como quién confirmó el patán este que va a invitar…

Juan: La argentina rica esa de su cumpleaños, ¿te acordai? Aunque también va la morena que trabaja ahí en la empresa. La de chochitos…

Diego: Chochitos dónde…

Juan: No seai rasca poh. ¿Cachaste el forro de esa hembra? Debe ser una diosa en el ring de cuatro perillas…

Diego: Jajaja, mejor pa’ mi. La argentina queda libre… Las chilenas, por más ricas que sean son más fomes pa’ tirar.

Juan: Ahhh si, vierai tú. Es cosa que te pilles con una que sepa hacerla…

Diego: Eso es lo que siempre te van a decir ellas. Si te convencen ya es porque eres gil…

Juan: Qué te pasa, a quién le dices gil…

Pedro (llegando a la cita de comensales): A ver, a ver, qué pasó. Por qué es la peleita hoy…

Juan: Naaahhh, la joyita esta dice que las mujeres en Chile no saben tirar.

Diego: En rigor no, sólo digo que son fomes en la cama y que siempre habrá una que te venda la pomada, que diga que es buena, blablabla.

Juan: Preguntémosle a este loco poh, si es casado y pa’ qué estamos con cosas, tiene más millas que nosotros.

Pedro: ¿En verdad quieren mi versión?

Diego: Dale…

Pedro: Es en base a lo que yo he visto y probado, no sé si es definitivo pero si les sirve… Tú estás en lo cierto, sobretodo en la parte que siempre hay una que, escuchando discusiones como ésta sale como queriendo defender el honor nacional, lo que hay que puro aprovechar, jeje.

Juan: Yiia pero en concreto. ¿”Tiran mal” según tú? Es que no he estado con una afuerina como para decir dónde está la diferencia…

Pedro: A ver, mis pichones de sabaneo corto. Anoten. Son más vergonzosas las chilenitas pero si frotas bien la lámpara puede que salga una genio en potencia, ¿entendieron?

Diego: Déjate de hacer clases, eso lo sabe todo el mundo.

Pedro: Pero no todos saben hacerlo…

Juan: Pero te desviaste. ¿Son malas? Yo encuentro que salvan…

Pedro: Claro que salvan. Si no, no estaría casado. Digo que les cuesta soltarse, que se van con cuidado, debe ser porque nacieron en un país donde la amiga del catre es apuntada con el dedo.

Juan: En comparación con…

Pedro: Argentinas, brasileñas, colombianas y cubanas. Puedo hablar por esas. Pero sé de las españolas y las italianas por amigos.

Diego: ¿Ves?

Juan: No estoy de acuerdo.

Pedro: Pero hombre. La chilena es rica, si su lío está en la cabeza, es más dócil y entregada a su macho, como que él es quien tiene que hacer la pega, el que tiene que saciar siempre es el hombre...

Juan: Adónde la viste, tai reperdido, ahora las minas son directas…

Pedro: No me entendiste el punto. ¿Acechan? sí. ¿Toman la iniciativa? sí. ¿Son amorosas, se cuidan, son responsables, comprensivas, buscan placer? También.

Juan: Cómo… ¿Y entonces, te contradices sólo?

Pedro: Para nada, incluso es algo que hablábamos una vez en reunión de casados. En el acto mismo son algo “dependientes”. Esperan que uno sea el que las acomode, las gire, las domine, las acabe… Cómo que las menos acomplejadas te aganchan más pero siguen siendo manejables. Algo así como diciendo “acá estoy poh, a ver qué me entregas”.

Diego: Jajajajaja!

Juan: ¡No te creo! Debe ser porque tú no te metes con minas más pendejas. Vienen con otro switch.

Diego: No creo esa teoría. Nacieron en el mismo país…

Pedro: Eso es otro tema. Por ahora perdiste dos a uno así que la próxima corrida de chelas las invitas tú…

Juan: Será… Oye, a todo esto, la argentina va a tu personal party, ¿cierto?

Diego: Jajajaja! Este se dio vuelta la chaqueta más rápido que los demócratas cristianos…

Pedro: No niño, juegue con el producto nacional no más. El dueño de la aduana seré yo en esa magna ocasión…

domingo, 4 de enero de 2009

ELEMENTO FICCIÓN: NERD VERSUS NERD...

Se miraron y una sonrisa cómplice les regaló un pálpito distinto, maravilloso, uno que no conocían o al menos ya no recordaban.
Esos fortuitos alcances de amistad los habían puesto hace poco en una misma reunión social. Y aunque cada uno tenía más ganas de escapar que de lanzarse a las fauces del
socialité, de todos modos notaron la presencia del otro. La calle y la cotidianeidad de una tarde los volvió a poner frente a frente. Por alguna razón, ambos se olvidaron del freno de mano…

Un refresco en tarde de verano viene bien si de excusa se trata. Cualquiera que los viera allí de seguro pensaba que enfrente tenía dos nerds cultores de lo rebuscado, enemigos de lo masivo y esclavos de un mundo finalmente desechable. Por apariencia puede que sí. Lentes con marco oscuro, ropa demasiado casual para un entorno ultra fashion que mira de reojo el jeans clásico, la polera con estampa adolescente, las zapatillas quitando sobriedad y la novela bajo el brazo. Ella se reconocía algo nerd, él amaba a las chicas que cuajaran en ese molde. Dos seres simples con todo el prejuicio a cuestas.

Nada les importó menos. Tenían tanto tema en común que les sorprendía cuántas veces estuvieron en el mismo lugar, a la misma hora, disfrutando del mismo entorno y espantando la misma soledad sin darse cuenta que el otro esperaba allí mismo, tan cerca. Por un minuto, las mismas dudas que el mundo insano disfrazado de virtuoso te enseña a plantear los acongojaron. Hubo espacio para repasarlas, eso mientras cada uno pedía minuto para responder una respectiva llamada al celular. ¿Será este tipo el que anduve buscando? ¿No se comportará así con todas y luego te anota como una más en la agenda? se preguntaba ella mientras le daba una bofetada parcial al miedo y dejaba fluir el momento. Él, por su parte demostraba con torpes intentos que la situación lo sobrepasaba, lo que en vez de complicar a su compañera de escena, la aseguraba al punto de tener a la naturalidad como aval de confianza.

Pasaba esa tarde y los puntos en común brotaban como el entorno florido del parque lo hizo meses atrás. Él, acostumbrado a trabajar muy sólo y siempre estaba enseñando a sus pares nuevos. Ella, profesora de oficio, se las arreglaba para dejar ese "detalle pedagógico" de amaestrar a varios y así centrarse en los que más necesitaban soporte. Hasta en eso eran gemelos de alma y acción…

Ya no importaba el calor sofocante de hace horas, ni el marco desesperado del mundo loco corriendo para alcanzar un cupo en el viaje de regreso a casa. Se daban cuenta que eran dos ilusos creyendo alucinar en su propia ciudad invisible. Por qué no inventar entonces una fantasía pasajera si todo el tiempo se trató de dejar de creer. Hace rato habían parado de imaginar los cuentos de hadas y sin embargo aún soñaban lo imposible en su inviolable universo personal.

Él ya sabía que la mujer perfecta era invento de Hollywood. Ella tenía claro que el Príncipe Azul se había quedado en los relatos de infancia. Y aún así seguían privilegiando el beso que duraba una eternidad al casual revolcón sin lunes, escogiendo caminar por un parque cuando los demás llenaban packs turísticos o mataban por las horas disponibles en el gimnasio. Valoraban más un poema que un cahuín de farándula, alegraban su mundo con una canción evocadora más que con jornadas de fiebre social desbocada, miraban al ser por su esencia olvidando lo que representaba la imagen. Eran complemento sin buscarlo, ni parecerlo.

Y se fueron luego a caminar por un sendero urbano mirando el rio, con un roble gigante de fondo que vio pasar miles de caras sin motivación aparente. Ellos parecían detener el entorno a su paso. Porque si bien las agujas no se detuvieron, el reloj estaba demás. Nunca el tiempo, ni siquiera el que consideraban perdido en días y años anteriores importó menos.

No había futuro, no había expectativa. Sólo un encuentro casual y una sensación nueva. Una para volver a creer. Eso que parece tan simple a ratos, tan difícil de hallar por momentos bastó ese día de crepúsculo para hacerlos sonreír…

sábado, 27 de diciembre de 2008

ELEMENTO FICCIÓN: CRÓNICAS MACHISTAS 4 - "VIUDO DE VERANO"

Los mismos amigos de siempre, el tema… uno de nunca acabar.


Pedro: Cabros, igual les cuento esto porque estoy rechato y quería hablarlo con amigos de los que escuchan aunque aconsejen burradas, los otros si que son un cero a la izquierda.

Juan: Gracias, yo también te tengo respeto, jetón… Pero cuente qué le pasó, compadrín.

Pedro: Naaaahhh, mi señora…

Diego: Queeee, se quiere separar…

Juan: Te cagó con su jefe, noooo te creo…. te fue infiel con el viejito pascuero…

Diego: O la pillaste en tu box spring pagado al contado jugando al hombre araña con su mejor amiga…

Juan: Te demandó por pegarle la sífilis….

Diego: No me digai que te chocó el auto….

Juan: Capaz que haya empezado a planificar los encuentros sexuales en día, hora y frecuencia semanal…

Diego: O te pillo en un renuncio con la nana…

Juan: Nooo, ¿te atrapó in fraganti con tu cuñada?

Diego: O ya sé!!! Le vino el bajón de los 33 porque le salió un minúsculo rollo abdominal… O se enteró que el botox no se puede usar en el trasero para borrar las arrugas….

Juan: Peooooor, quiere que su mamá se vaya a vivir con ustedes…

Diego: O quiere tener otra guagua pero no contigo…

Pedro: Yaaaa, paren el webeo. No es nada de eso, se va de vacaciones ahora en la segunda quincena de enero, a Brasil y de ahí al sur, pa’ peor con el niño…

Diego: Con el niño… el niño… ¿ese niño?

Pedro: Mi hijo poh, pendejo pesado.

Diego: Loco, no entiendo esa fijación de las mujeres con salir al extranjero o a los balnearios top y justo en temporada de alta demanda.

Juan: Ese es el problema de casarse con una neeeeña high, criada de Pérez Zujovic al Oriente. Yo aún esperaré una del poniente…

Diego: ¿Pérez Zujovic? Plaza Italia, gil. Apunta a esa división, mejor . Es impresionante como reduces la brecha pretenciosa…

Pedro: A ver, a ver pero no los traje a que me descueren la mujer ni hagan un escáner socioeconómico a partir de donde vive la mina de turno… Quién me manda a contarles también…

Diego: Ya, ok. ¿Y qué es lo que te complica del asunto?

Pedro: Es que igual son casi dos semanas solo, una que va a estar en Florianopolis y la otra que se va a Pucón.

Juan: Los negros te la van a devolver como colador…

Diego: Ahhhh, pobreciiito!!! El marido abandonado está haciendo puchero. Tranqui, socio. Es porque llevas poco tiempo de casado. En cinco años más serás tú el que en septiembre ya empiece a dejar catálogos en el living así como que no quiere la cosa.

Juan: Con la bruja que te casaste, más bien en junio, juajua ¿No querías una esposa con cuna de oro y dedicada al hogar? Ahora está que corta las huinchas por irse a meter donde se achicharran las víboras al sol…

Pedro: Ya los quiero ver al par de "pasteles inmaduros" cuando estén casados y con hijos.

Diego: Yiaaa, pero por mientras… Departamento de soltero!!! Eh, eh, eh. Usted deje la planificación a sus amigos.

Juan: Eso me gustó. Holidays, holidays!!!

Pedro: Ufff, se me pasó la angustia. Será pues, ajajaja.

jueves, 18 de diciembre de 2008

ELEMENTO FICCIÓN: CRÓNICAS MACHISTAS 3 - "LAS AMIGAS CON VENTAJA"

Se juntan tres amigos a "cervecear" -llamémoslos Pedro, Juan y Diego para regodearnos en el cliché-, en un bar cualquiera. Lo de siempre, capear el calor y dejar las conversaciones del mundo consistente que ruega por soltar la inconsistencia.
Club de Tobby le llaman, donde todo argumento vale si es machista. Cuando la nada es mejor o hasta más importante y entretenida de plantear que el todo...

Pedro: Uy, el celu... Stop, contesto y vuelvo.
Juan (a Diego): Este anda en los días de "La Polar"...
Diego: Que no falte, aunque claro, yo hace un rato que no me topo con "las ofertas", jaja.
Juan: Qué pasó tigre, ¿andai con el pozo acumulado? Si queris te presento a alguien...
Diego: Ja, ese nunca fue el tema. Si números de teléfonos siempre hay, pero es que uno tiene etapas, supongo. Como las minas, en un minuto estás por lo serio y en otros estás por "hacerla" no más...
Pedro: Ya, volví. ¿me perdí de algo?
Juan: No, este cabro tan repavo que salió. Le hace falta que lo llame alguna cabra deseosa, juajua.
Pedro: Ahhh, como la que estaba llamándome a mi, ajajaja.
Juan: Ves, si yo sabía... Loco ¿y tu señora?
Diego: Tranquiiiilo, si el hombre es grande. Además, es entendible si a veces, cuando el timbre toca es porque hay que atender la puerta.
Pedro: Escúchalo, joven pero sabio. ¿Cómo es eso entonces que no tiene una amiguita con ventaja, compa?
Diego: Pero si tengo, no las he llamado no más pero siempre contestan el teléfono, jajaja.
Pedro: Ajajaja, eso es verdad, las que contestan no fallan. No hay nada como una amiguita con cover.
Juan: No es que me patente del conservador del grupo, si yo también tengo amigas con free pass pero no se supone que estando en pareja hay que chantarse...
Diego: Se supone, pero la canción que corean las minas es que "las mujeres dicen que el hombre casado sabe más güeno". Y es de puro frescas que son, cero necesidad emocional, puro apetito sexual. Si yo conozco algunas que son lo suficientemente honestas pa' reconocer que el hombre en pareja les genera más líbido.
Pedro: Es la verdad. Además, esta loca es casada también y cero culpa demuestra. Eso ya la habilita, más si te digo que tiene unos perniles que son lo mejor pa' cuando uno sale con hambre de la oficina, ajajajaja.
Juan: La h... turbia, juajuajua. Igual siempre hay. Cero compromiso. Así es ideal. Es mejor que pagar una escort, supongo.
Diego: A no pues, pagar es para los giles. Aunque siempre está el riesgo de que te pillen, con la tipa profesional ese peligro no existe, nunca se va a interesar en alargar el partido...
Pedro: No paguen niños, yo estoy llegando a los 40, no pagué en mi vida y siempre saltó la liebre, aprovechen que está buena la mano con esto de la liberación femenina.
Diego: Ohhhh si, bendita liberación, a prueba de tontos y quedados.
Juan: Eso es, entonces un salud por las amigas con cover y al que lo pillan, que asuma no más, juajuajua.
Diego: Relájate man, está todo pasando. Como dice el tango "el que no llora no tira y el que no tira es un gil", ¿O no era así?

ELEMENTO SOUNDTRACK: "Handle with care - The Traveling Wilburys" (The Traveling Wilburys, Vol 1, 1987)


Ja!
Y yo que me burlo de quienes dicen "esta canción fue escrita para mi"...
Si siempre pensaba "qué diablos tiene en la cabeza esta gente que llama y pide una canción" en mis años de hacer radio en el sur. Acá en capital pensé que se daba menos pero se da más seguido aún...
Estaba chequeando la programación para hoy en el trasnoche de una radio de acá y di con esta joya pop. Es una de mis favoritas y debe ser el momento actual pero tengo que reconocerle absoluto apego al discurso.
Si pues, como si fuera un himno tatuado... Molésteme si quiere. Ya sé, por la boca muere el pez, dicen.
No le voy a contar acerca de cómo me marcan los Traveling Wilburys porque no es tema, si quien me conoce sabe de la adicción por la música de Harrison, Dylan, ELO, Orbison o principalmente Tom Petty. Y todos juntos ya es demasiada devoción pero me confirma que, si juntan amigos con mucho talento y poco nivel de auto-endiosamiento siempre sale algo bueno, desde un asado a alguna obra para la posteridad. Yo sé de ello y no precisamente por los buenos asados.
En fin. Ahí quedé pues. Dígame inconsecuente pero la letra de esta canción, por famosa que sea, pasa casi inadvertida a muchos y a mi me deja "marcando ocupado". Es que me identifica al 100. Acá se la dejo, escúchela...
Y ya sabe, "tráteme con cuidado".

Me han dado una paliza y me han arrollado.
Me han tirado y me han disparado.
Eres lo mejor que he encontrado en mi vida.
Trátame con cuidado.

Reputación variable.
Situaciones tolerables.
Cariño, eres adorable.
Trátame con cuidado.

Estoy tan cansado de estar solo.
Todavía tengo algo de amor para dar.
¿Me demostrarás que realmente te importa?

Todo el mundo tiene a alguien de quien depende.
Acerca tu cuerpo al mío y sueña.

He sido engañado y tomado por tonto.
He sido robado y ridiculizado.
En centros de acogida de día y escuelas nocturnas.
Trátame con cuidado.

He estado retenido en aeropuertos, aterrorizado.
Enviado a reuniones, hipnotizado.
Sobreexpuesto, comercializado.
Trátame con cuidado.

Estoy tan cansado de estar solo.
Todavía tengo algo de amor para dar.
¿Me demostrarás que realmente te importa?

Todo el mundo tiene a alguien de quien depende.
Acerca tu cuerpo al mío y sueña.

He estado atado, y me he sentido confuso.
Pero lo superaré por mí mismo, supongo.
Oh, el dulce aroma del éxito.
Trátame con cuidado.

jueves, 27 de noviembre de 2008

ELEMENTO FICCIÓN: CRÓNICAS MACHISTAS 2 - "Así con las ex... poh"

Los mismos amigos de la historia anterior se juntan a conversar otra cerveza, ya con menos cara de angustia uno y con menos ánimo de sacudir con humor negro el entorno por parte del otro. Aún así, siempre salen temas interesantes en la mesa.

- Así que no le quisiste preguntar a la socita...
- Nooo, pa' qué. Mejor filo, si de todas maneras no estaba resultando.
- Jaja, "de todas formas"... O sea que estabas convencido sin pruebas siquiera. Me parece peligroso pero en el fondo está bien.
- Nahhhh, si al final uno tiene que estar con alguien si está enamorado no más.
- En eso concuerdo plenamente. Sin concesiones.
- Oiiie, y hablando de parejas que fueron, tengo algo que contarte... pero no te vayai a enojar ni creer que te estoy cobrando por lo que me vacilaste con la flaca.
- Tranquilo, compañero. Si lo vacilé fue para que despavilara, si usted tiene una que soltar, suéltela. Además, yo ando libre como taxi de medianoche, no hay por donde me afecte.
- ¿Estai seguro? ¿Y si te hablo de tu ex?
- ¿De cuál ex me hablai? Ahhh, jaja. Pero eso es una linda historia, en rigor no es una ex formal.
- Ya, pero ese no es el tema. Es que conocí a su ex...
- A ver, cómo... Conociste al ex de una ex, no entendí, está cabezona la cerveza, jaja. ¿Y de dónde conoces a esa gente tan high?
- Jaja, te ríes no más h... es que el loco andaba en un carrete y salió tema de periodismo, nombres y usted sabe pues, se van acortando los márgenes.
- Ya, ok. Pero ¿y?
- Es que el loco habló pestes de ti...
- Yiiiiaaaa, jaja. Pero yo a ese ni lo conozco. Y qué es lo que deberíamos considerar cómo peste, así por ser.
- Ahhh te interesó la hueaita, jajaja. Igual es heavy...
- Dale, sin rodeos.
- Dijo que tú no significaste nada en la vida de la mina... Ufff, tranquilo, tranquilo, si no es necesario que ocultes el orgullo, jajaja.
- ¿Eso dijo? Puta el weón brillante, jajaja.
- ¿Cómo así?
- Simple. El gil tiene toda la razón.
- Ayyy yaaa. ¿Y no te dan ganas de conocerlo y pegarle un combo en el hocico por ejemplo?
- Por qué, ¿por babosear con gente que no conoce? Pero si te digo que el tipo tiene razón. Efectivamente, no soy nada en la vida de esa mina. Y se lo podrías preguntar a ella incluso aunque dudo que te lo diga, las chicas aparte de considerar más a los hombres con los que anduvieron, tienen menos memoria agriamente expuesta que nosotros.
- Adónde la viste. Si el dicho es "los caballeros no tenemos memoria".
- Si, aunque es puro mito. Las mujeres tienen más que ocultar por miedo propio y si no, les enseñan por mala añadidura que aquello que nosotros hacíamos como gracia, ellas lo hicieron y deben guardarlo bajo llave. Tonteras del sistema... Pero insisto en el fondo del asunto. La chica de la que hablamos podría perfectamente decir que yo no fui nada en su vida. Y tendría razón.
- Pero hombre... ¿Y el orgullo?
- Mire compadre, en estos temas hay que aprender a dejar el orgullo de lado y es como si un cuico de familia influyente se olvidara de sus ancestros y se dedicara al budismo. O se muere con eso o entiende que no es rollo en la medida que tampoco le afecte lo que incumbe a los demás. Además, hay tres maneras de quedar en la vida amorosa de una mujer y yo en toda mi vida, o al menos así lo creo ni me han dicho lo contrario, estoy como tú con Pantera Patrick, o sea, sólo calificamos en el item "no fue importante".
- Habla por ti no más, jaja. ¿Y cuáles serían las otras?
- Pero si no tienes que ofenderte con lo que te dije, mira piénsalo, ¿la mina estaba enamorada de ti?
- No creo, como yo tampoco de ella.
- ¿Ves? O sea, fuiste "nadie" en su vida amorosa.
- Yaaa, ¿pero tan así? Si te afecta tanto lo que dijo un loco arréglate con él pero no cargues conmigo...
- Pero si no me afecta. Todo lo contrario, si al final, por esa misma clasificación que te decía, el socito del pelambre si que se voltea sólo.
- Explícate mientras pido otra chela.
- Fácil, las otras dos maneras de quedar en la vida de una mujer tienen que ver con haber estado enamorado. Y entiendo que el tipo del que hablas anduvo formalizando heavy con ella...
- Sí. ¿Y eso no es derrota para ti? ¿Que él haya sido más y hasta se de el lujo de pelarte?
- Lo del pelambre es un tema de educación y bueno... Cada uno muestra la hilacha como puede. Pero piensa. Las otras dos maneras de pasar por la vida amorosa de una chica son, una, como un gran amor, eso que las minas tienden a diferenciar más incluso, con el gran amor versus los otros que fueron bonitas historias, en fin. Las relaciones que las marcaron para bien, aunque casi siempre de ahí vienen los fantasmas clásicos y todo el rock, jaja.
- Jajaja, deberías escribir un libro con esas teorías. Pero sigo sin entender, ¿según tú el socito es ese tipo de personaje, el que queda marcado como el amor de su vida? Ufffff.
- Espera, hay una tercera categoría, que también tiene que ver con el amor, con que se sintió mucho por el otro. Es cuando entras en la vida de una mujer, te vuelves proyecto, materialización, futuro, idealización, compromiso, etc. Pero por una razón u otra, la cosa falla y se termina. Como en el caso del tipo que conociste, si es que es cierto eso de que es el ex de mi ex...
- Yaaa, pero sigo preguntando. ¿No es eso mucho más que ser un don nadie en la vida de una mujer , no es más potente y exitoso eso que nombraste recién?
- Jaja, o sea, ¿que tu rostro sea el recordatorio constante del mayor fracaso en la vida amorosa de una mujer? No gracias, prefiero ser un Don Nadie, menos carga en la mochila.
- Uy, en todo caso. Voy a pedir las otras chelas mejor...

jueves, 13 de noviembre de 2008

ELEMENTO FICCIÓN: CRÓNICAS MACHISTAS 1 - “¿Más vale un buen amigo que cien minas infieles volando bajo?”

Cae la tarde en un pub de Bellavista.
Uno espera tranquilo en la mesa con una cerveza a medio beber. El otro acude a la junta apurado y nervioso, con cara y actitud desesperada.

- Puta compadre, estai hace mucho esperando... Gracias por venir.
- Demás poh man, pa' eso estamos los amigos, Qué onda mono, pasó algo muy urgente.
- Mujeres, brother. Mujeres...
- Pero eso no es urgente. A menos que "te la corten"...
- Jajaja, ¿el agua decis tú?
- Te pueden cortar harto más que eso, pero dale... Qué pasó.
- Pero no me vas a huevear...
- Tai loco, dale, qué... ¡No me digai que te están gorreando!
- Tú sabiai maricón y no me dijiste nada...
- (Con cara de gracioso espanto) Guajaja, no sabía, te estaba hueveando... Chuta man, que mala onda. Ves, si yo te dije...
- ¿Me dijiste quéeee, loco? .
- Que la Entera Patrick te podía joder la vida un buen ratito...
- Ya poh, deja de decirle así!!!
- Pero socio, si Soltera Patrick tenía "hasta la cara", jajaja.
- Loco, me voy, yo pensé que me podías escuchar en serio y sin bromitas.
- Ya, ya, sorry. Olvidémosnos de Pantera Patrick y de lo que te dije cuando la conocí. De dónde sacaste que la mina te es infiel. ¿La viste?
- No, me contaron. Oye, y qué fue lo que me dijiste de ella, si apenas la viste una vez.
- Y para qué más veces. Te dije que la mina era bien rica y que tuvieras cuidado porque denotaba que era importante verse super sexy, lucirse ante el sexo opuesto.
- Me acuerdo. Pero nunca me dijiste de dónde sacas que eso era peligroso o símbolo de algo.
- Simple. Porque eso la convierte en una mujer deseada poh gil, era probable que si le daban ganas, tenía más chances para cagarte y por lo mismo, es probable que el rumor sea verdad.
- No cacho. ¿Dónde está la relación de mujer atractiva con mujer infiel?
- No dije mujer atractiva, dije mujer sexual. La relación es simple, una mujer así actúa cada línea de su guión a propósito, capta la atención de más jotes, lo que la hace más requerida, son la fantasía de cualquiera. Esas son las que más gorrean...
- Harto injusta tu apreciación...
- Puede ser, pero el que está sentado acá y reclamando porque lo engañaron no soy yo, o sea, en este caso parece que el de las apreciaciones le achuntó al presagio o no...
- Yiiiiaa, y según tú qué tengo que hacer ahora.
- Asegurarte que el rumor es cierto. Dónde esta tu polola en este preciso instante.
- En la universidad... debería.
- Dijiste debería, fijo que te están cagando, jaja.
- Jajaja, ya poh, si es serio. Voy y qué... ¿Le pregunto así, caradura?
- Sí pues. Mire compadre, las mujeres son químicamente distintas a nosotros. Cuando las pillas en las mentiras raramente siguen sosteniendo el engaño porque lo que a nosotros nos pesa acá abajo a ella les pesa en la conciencia. Tienes que ver "Una Mujer Indecente" de Verbong para entender ese punto...
- Mmmm, otro día hablamos de cine. Pero, ¿eso quiere decir que es normal? Y si me dice "sí, estoy con otro", qué se hace.
- No sé, no he estado en esa situación. Supongo que tienes tres opciones. Una, le pegas una patada en la r... con puntete pa' que no vuelva. Dos, la perdonas, sacas tarjeta Sodimac y te compras un formón para disimular los cachos o tres, ves con cuántos te engaña para sopesar tu futura realidad sexual, si será en base a "ménage", "gang bang", etc, dependiendo de lo que le guste a la lola pues, jajaja.
- Córtala con reírte de mi mina y mi desgracia, poh maraco. Entonces, no pierdo más tiempo. Me voy... ¿Tú invitaste la chela cierto, jaja? Y te robo un cigarro, pa'l camino al metro.
- Schis, gorreao y bolsero este hueón, jajaja. Vaya no más. Saludos a Mortera Patrick... Ah, oye. ¿Vas a cruzar por Purísima para llegar al metro?
- Sí, pero a esta hora no pasa nada, no andan los patos malos todavía.
- No era por eso, es para que te agaches un poco al pasar el puente porque se te te pueden enganchar los cuernos con las barandas de metal, jajaja.
- Juajuajua, yaaaa. ¡¡¡Chao, tai buena onda, amigazo!!!

lunes, 10 de noviembre de 2008

ELEMENTO SOUNDTRACK: "Island In The Sun" - Weezer (The Green Album, 2001).

¡¡¡Necesito vacaciones!!!

Es lo que más escucha uno por estos días...

Y si bien no estamos hechos para dar la receta de la vida, a veces es extraño ver cómo los moldes socialmente pre-establecidos le marcan la psiquis a la gente. Lo digo porque la palabra vacaciones está relacionada por la gran mayoría como: playa, lugares turisticos con tinte de paradisiacos, centros de alta convocatoria urbana y/o social, mantener un cuerpo perfecto que luzca y llame la atención, viajar y moverse por los sitios más alejados posibes, etcétera. O sea, darse un trabajo tan intenso en el antes, en el durante y el después. Yo le llamo pose, usted puede denominarla rutina si quiere.

Me acordé de una de mis películas de acción fetiche: Collateral, y principalmente, una de sus secuencias iniciales donde el taxista que protagoniza Jamie Foxx le regala una postal soñada a la pasajera de turno con una frase notable: "Yo me tomo vacaciones por cinco minutos al día y voy a este lugar".

Quizás se trata de eso. ¿De desconexión real de la mente por sobre el cuerpo situado en un entorno mentalmente armado? No sé, creo que más bien de conexión con las cosas que te gustan. Por ejemplo, la otra vez hablaba con una conocida y me replicó el "anda a pasear a algún parque después de la pega y te desconectas" con un "claaaro, para ver a las demás parejas disfrutar mientras cuentan plata delante de los pobres..."

No sé si me explico. Cuando te importan los demás y buscas un ideal basado en lo de afuera, lo más seguro es que frases como "yo me conformo con vivir lo simple" sea sólo un montón de palabras que sucumben ante vuestra propia inconsecuencia. Si superas eso, no necesitas un lugar determinado para disfrutar, sólo tiempo, que no es ni tanto del "horario" sino del "real".

Y cómo no se trata de entregar recetas, insisto, sólo le dejaré la canción que me transporta a buenos estados, una que se llama "Island In The Sun" de los Weezer, esa que, no por nada tiene tantas películas personales en la web con extractos de vacaciones y promociones de descanso. Es un himno que te hace sentir mejor. Y también te permite armar tu propia película del descanso ideal en la mente, precisamente donde más se requiere ese auto-oasis de tranquilidad...

Con una copa de vino y los pies en el agua de un recipiente, en el mp3 mientras ves como se riega el pasto de las áreas verdes públicas y te fumas un pucho en la plaza... O caminando por la calle con la tarde golpeándote la cara.

Nada más simple. Nada más perfecto...

WEEZER - ISLA AL SOL

Cuando estás de vacaciones
No puedes encontrar las palabras para decir
Todas las cosas que vienen a ti
Y quieres sentirlas también

En una isla al sol
Estaremos jugando y divirtiéndonos
Y eso me hace sentir tan bien
No puedo controlar mi cerebro

Tú estás en un mar dorado
No necesitas recuerdos
Solo un lugar para ser tu mismo
Mientras flotamos en la zona

En una isla al sol
Estaremos jugando y divirtiéndonos
Y eso me hace sentir tan bien
No puedo controlar mi cerebro

Escaparemos juntos
Derrocharemos el tiempo por siempre
Nunca más nos sentiremos mal

En una isla al sol
Estaremos jugando y divirtiéndonos
Y eso me hace sentir tan bien
No puedo controlar mi cerebro

Escaparemos juntos
Derrocharemos el tiempo por siempre
Nunca más nos sentiremos mal

viernes, 7 de noviembre de 2008

ELEMENTO FICCIÓN: DIÁLOGOS CITADINOS: 17

“Esto está mal, pues man. Son cinco peras y un higo”.
Fue lo primero que se le vino a la mente mientras de reojo, buscaba alguna excusa visual para girarse a contemplarla.
Y si eso era incorrecto, la incorrección era parte del regalo no opcional que aquél uniforme le ofrendaba al resto.
Mientras avanzaba le fue imposible no recordar esos minutos de feeling exquisito, perfecto, ideal y que, extrañamente, no tenían ningún atisbo de prohibición ni culpa.
“Tú eres el vecino nuevo del 403” le dijo mientras estiraba su mano en un ademán de retener el paso de ascensor. Y él, en un gesto boquiabierto correspondía ese ademán. Dos pisos, breve lapsus de miradas escondidas, locuacidad femenina y monosilábica respuesta del que, en el papel, debía llevar el control…
La chica rebosaba piel fresca, pelo húmedo, aroma inaguantablemente seductor y chicle de sandía saborizando esa boca teñida de rouge rosa tenue, ese que provoca sin caer en lo tosco de las que no saben evitar verse toscas.
“Si, yo soy” dijo con voz entrecortada mientras ella asumía el papel de madura en pañales y coordinaba a la perfección sus movimientos dentro de esa perdición de fantasía que llaman la noqueadora percha college.
“Si ya sé, mi papá me contó de ti. Que entretenida debe ser tu pega” se apuró en sentenciar la chica dejando la chance en la mesa para que el señor de la seguridad incomodada recuperara su táctica del encantamiento express.
“No creas, hay cosas más importantes que disfrutar tu trabajo en la vida” exclamó en tono fanfarrón sin siquiera imaginar la represalia envuelta en desafío.
“Me imagino, un tipo soltero, joven, atractivo e independiente debe tener muchas cosas más entretenidas que hacer. Pero ya sé en qué número vives así que no me puedes negar una taza de azúcar”.
Lo mató. Pero no había lapso para acusar el golpe. “Puedes ir cuando quieras. Y no imagines tanto, los solteros somos iguales a todo el mundo con la diferencia que nadie entiende por qué estamos solos y prefieren dar su propia versión del asunto”.
“No, si algo sé. Pero yo tengo 17, todavía no entro en esa etapa amargada de desglosarle la vida a los demás desde la bisagra de la ventana” respondió mientras se alejaban del ascensor. “Es como si tú me preguntaras por qué no bajo dos pisos por la escalera cuando me haría bien. Es que hago otro tipo de ejercicio…”
“No me cabe duda” alcanzó a exclamarle cuando de improviso vio a la entrada del edificio al padre de aquella niñita flagrantemente lasciva. Le alzó la mano y trató de enmendar el instante pero aún tenía que aprontarse al último uppercut en pleno mentón del deseo.
“Me voy pero espero que nos volvamos a ver, eso sí es que quieres y me regalas esa tazita de azúcar” balbuceó en cómplice susurro, uno coquetamente matizado con un giño de ojo mientras le regalaba un beso fresco y dulce, ese clásico y consabido en el límite de mejilla y boca.
“Así será” le dijo el tipo ya suelto de cuerpo. Si total, qué le vas a hacer pensó. En primavera hace más calor y habla bien de toda masculinidad descomprometida el rendirse ante semejante tentación. Era cosa de mirar ese andar adulto en cuerpo de adolescente crecida, dotada, perfecta, preciosa e infartante, el mismo que atrapaba descaradamente la vista de todo quien pasaba por el lugar a esa hora de la mañana.
“Y qué diablos, si cada pendeja de las que juega con fuego pusiera demanda, la mitad de este país estaría preso” se decía ya sin uso de mucha razón y dejándole más lugar a la pasión descerebrada. Por qué no.
Bendito libertinaje. Malditas hormonas de pollo…

miércoles, 29 de octubre de 2008

ELEMENTO CINE: Todo un vidente...

Sí...
Ya que Stanley Kubrick se dio el lujo de reírse del establishment con su formidable "A Clockwork Orange", por qué no acomodar su visionaria cinta a los tiempos modernos, ¿no?
Yo diría que a esta secuencia la podemos bautizar como... ehhhhmmm...
"Y ELLA FUE FELIZ PARA SIEMPRE..."

miércoles, 8 de octubre de 2008

ELEMENTO INTRO: Búsqueda

Cuántos nombres, cuántas caras
Cuántos momentos, lugares, promesas y caretas
Te pedí señales y me regalaste castigos de artificio
Púlpitos de papel que se desmoronaron al primer soplo
Rogé porque aparecieras
Clamé en vano, pregunté qué hice mal

No sé qué más quieres, ni hacia dónde caminar en tu búsqueda
Apenas sé que te imaginé tanto como he creído verte por ahí
Una fé en vano, un rostro que mi mente conoce y mis ojos no dibujan
Un sueño tan simple que sucumbe en el mundo de las complicaciones
Una esperanza tan pura que se ahoga en el pozo de los defectos

Y yo, que parezco soldado de un ejército perdido
Sigo atravesando la avenida de las ilusiones con luz roja
Adivinando caminos para ver si me cruzas por la calle
Atento a ratos, desfallecido en otros
Creyendo aún...

Cuánto más, cuántos minutos más
Cuánta desilusión más para que tu regocijo entienda que es la hora
La de regalarme una tarde en el parque riéndonos de la vida que pasa frente a nosotros
La del reflejo inequívoco de paz en tus pupilas de clara quietud
Mi regalo, mi mundo irrenunciable, mi enigma y mi motor, mi esperanza, mi respiro, mi muerte diaria...

¿No crees que ya es hora de dignarte a aparecer?



miércoles, 1 de octubre de 2008

ELEMENTO FICCIÓN: DIÁLOGOS CITADINOS, “La llamada”


Veinte para las once de la noche. Salida de Metro Santa Ana y entre miradas de hielo y un genio de mil demonios tras la clásica jornada de rutina, un sonido que salvará el día, la semana, el mes quizás…


El: ¿Hola?

Ella: ¿Aló? Hola precioso. Qué milagro que contestaste, ya creí que la gran ciudad te había tragado.

El: Gran Ciudad, jaja. Si esto es un pueblo con más edificios y más rateros no más…

Minutos de feed clásico, preguntarse y desglosarse novedades de la familia, los conocidos, anécdotas varias…

Ella: Oye, ¿pero ha sido difícil?

El: En qué sentido…

Ella: En el que pensabas.

El: No, quizás en algunos, menos en esos.

Ella: Pero cómo, debe ser difícil lidiar con gente estresada, sulfurada, más abrumada, competitiva y freak masa de energúmenos.

El: Debiera, pero es como en “La Marcha de Las Hormigas” de Dave Mathews, ¿la recuerdas?

Ella: Cómo no recordarla…

El: Bueno, es como lo que pensábamos al oírla. Los que pasan a tu alrededor, son simples hormigas preocupadas de no perder la fila ni defraudar a la hormiga reina. Uno, desde esa perspectiva se puede parar a mirarlos mientras se fuma un pucho a la vera de camino.

Ella: ¿Y dónde está la dificultad entonces?

El: En uno, siempre en uno. Lo demás es adorno. Y sabes que el adorno arquitectónico de acá siempre me atrajo.

Un tipo sospechoso interrumpe el diálogo pidiendo fuego. El le entrega el cigarrillo sin mirarlo siquiera, usando cortante comunicación persuasiva en su máxima expresión.


Ella: O sea que no te vuelves…

El: No sé, bella. De alguna manera, “ya la hice”. Estoy tranquilo conmigo, y el resto sabes que no me importa. Capaz que sí vuelva.

Ella: ¿Por qué, echas de menos algo?

El: Conversaciones como esta…

Ella: Pero si tú siempre apagas el celular, grupiento.

El: Es verdad. No hablaba de charlas sino de reales conversaciones no superficiales. Es que lo bueno de estar acá es que empiezas a ponderar personas y la papelera de reciclaje asume más pega. Para estar escuchando líos de otros, mejor leo o escribo.

Ella: Entiendo… Inconsistencia que reprime. Pucha, pero llámame tú, aunque sea por cobrar, jaja. ¿Seguro que estás bien?

El: Puedes respondértelo tú misma.

Ella: Si sé, siempre estás bien. Pero si no, ya sabes. ¿Vas a cuidarte? ¿Lo prometes?

El: No, voy a seguirme aprovechando de esta metrópoli desencantada de sí misma. Tanto que si allá era el clima, acá son las chances las que cambian en todo sentido. Hoy estás en la cámara de gas y mañana pateas un penal sin arquero. Así de loca es la cosa…

Ella: Jojojo. Felicidades entonces, querido. De alguna forma, estás en casa…